Menú diario para bebés de 6 a 9 meses
A partir de los seis meses, es necesario introducir nuevos alimentos para asegurar el desarrollo saludable de tu bebé. En este proceso, la alimentación complementaria autorregulada (BLW, por sus siglas en inglés) puede ser una buena opción, ya que permite que tu bebé se alimente solo con trozos blandos, fomentando su independencia y habilidades motoras. Al ayudar a tu bebé a desarrollar hábitos alimenticios saludables, le estarás brindando apoyo para que mantenga una dieta sana en el futuro.
Es normal tener dudas sobre la introducción de alimentos sólidos. ¿Cuándo empiezo? ¿Cuánto? ¿A qué hora? ¿Y si no los quiere?
Como siempre hemos dicho, la introducción de alimentos sólidos debe hacerse de forma gradual y con cuidado; no hay prisa. A esta edad, el alimento principal del bebé es, y debe ser, la leche (materna o de fórmula).
Debes ofrecerle comida al bebé, pero nunca obligarlo; cada bebé tiene su propio ritmo.
Para comprender mejor el menú e introducir nuevos alimentos correctamente, les invito a leer los siguientes artículos, que les guiarán en la introducción gradual de nuevos grupos de alimentos desde los 6 hasta los 18 meses aproximadamente:
También recomendamos descargar esta tabla de introducción de alimentos para bebés para que pueda ver rápidamente qué alimentos puede ofrecerle a medida que su bebé crece. Además, una vez que su bebé comience a comer sólidos, es recomendable ofrecerle pequeñas cantidades de agua durante las comidas para facilitar la digestión y establecer hábitos de hidratación saludables.
¿Con qué frecuencia debe comer un bebé de 6 meses?
Una vez introducidas las frutas y las papillas de cereales (a los 6 meses), el bebé debe seguir el siguiente horario de alimentación (esta tabla es una guía, cada familia debe adaptarla a sus propios horarios):
- De 8 a 9 de la mañana (desayuno): leche materna o biberón.
- 11-12 de la mañana (media mañana): Leche materna o biberón
- 12-13 h (Almuerzo): Gachas de cereales.
- De 16:00 a 17:00 (Merienda): Puré de fruta.
- De 20:00 a 21:00 (Cena): Leche materna o biberón.
- 12:00 p. m.: Leche materna o biberón (Algunos bebés ya han eliminado esta última toma).
La lactancia materna debe continuar a demanda, y debe evitarse el azúcar añadido en la dieta del bebé, ya que estudios recientes han demostrado que su consumo temprano puede aumentar el riesgo de desarrollar enfermedades metabólicas más adelante en la vida.
Una vez que se han incorporado verduras y carne a la dieta del bebé, el plan es el siguiente (7 meses).
- Desayuno: Gachas de cereales sin gluten.
- A media mañana: A partir de los 7 meses, podemos ofrecerles un trozo de pan para que vayan incorporando gradualmente el gluten a su dieta.
- Comida: Puré de verduras con carne.
- Merienda: Puré de frutas.
- Cena: Gachas de cereales.
Algunos bebés aún pueden pedir su toma de leche nocturna.
Cómo introducir diferentes alimentos
La OMS recomienda introducir frutas, cereales sin gluten o verduras indistintamente. Y aunque siempre ha habido discrepancias sobre este tema, las últimas recomendaciones de la Asociación Española de Pediatría sobre la introducción de diferentes frutas son que “es aconsejable introducir gradualmente toda la gama de frutas y verduras disponibles en cualquiera de las comidas diarias, y también variar su presentación (en puré, trituradas, en trozos pequeños, etc.). No hay frutas mejores que otras para empezar; la decisión dependerá de las preferencias de la familia”.
Sin embargo, recomiendo comenzar con cereales o frutas sin gluten, y una vez que los haya aceptado, comenzar con verduras, ya que, como dijimos, algunas pueden tener niveles de nitratos, oxalatos y fibra demasiado altos para el organismo del bebé.
¿Cómo debemos preparar las gachas de cereales sin gluten?
A partir de los 6 meses, los bebés pueden empezar a comer cereales o papillas sin gluten. Sin embargo, no es recomendable añadir cereales al biberón, ya que esto podría dificultar que aprendan a comer con cuchara y aumentar el riesgo de sobrealimentación. Lo mejor es ofrecerlos como papilla con cuchara una vez que haya disminuido el reflejo de extrusión (es decir, cuando el bebé pueda tragar una cucharada sin expulsarla con la lengua). De esta forma, el bebé también aprenderá a regular su saciedad cerrando la boca o girando la cabeza cuando esté lleno.
Los cereales se pueden preparar con leche materna, fórmula infantil o fórmula de continuación. Si se usa leche materna, se necesitará más cereal para lograr la consistencia adecuada, ya que la leche materna es más líquida. Introduzca los cereales gradualmente, comenzando con una cucharada rasa y aumentando hasta unas cinco cucharadas. Como con cualquier alimento nuevo, es importante introducirlo poco a poco y estar atento a cualquier reacción adversa.
La cantidad recomendada es de unos 200 ml, pero esto es solo una guía. No todos los bebés consumen la misma cantidad: algunos tomarán 100 ml y otros 250 ml. Lo importante es no forzarlos y respetar su sensación de saciedad. Si el bebé aún parece tener hambre, puedes aumentar la porción gradualmente.
Es fundamental recordar que la leche sigue siendo el alimento principal del bebé y que su consumo no debe ser inferior a 500 ml al día.
Cereales que contienen gluten
Las recomendaciones de la ESPGHAN y la Asociación Española de Pediatría indican que los cereales con gluten pueden introducirse alrededor de los 6-7 meses de edad, sin demorarse demasiado. Se recomienda introducirlos en pequeñas cantidades para reducir el riesgo de intolerancia o enfermedad celíaca en niños susceptibles. Estudios recientes han descartado la idea de que el momento de la introducción del gluten influya en el desarrollo de la enfermedad celíaca, pero aún así es aconsejable hacerlo gradualmente.
Una forma segura de introducir el gluten es ofrecer pequeños trozos de pan, una cucharadita de sémola cocida o mezclar cereales sin gluten con una pequeña cantidad de cereales con gluten. Se puede empezar con una proporción de 4 partes de cereal sin gluten por 1 parte de cereal con gluten, aumentando gradualmente hasta llegar a una papilla que contenga solo gluten en el plazo de una semana. Esto permite detectar posibles intolerancias con dosis mínimas.
Purés de primeras frutas
El puré de frutas es uno de los primeros alimentos complementarios que se ofrecen a los bebés. Se recomienda comenzar a dárselo a los 6 meses para los bebés amamantados y entre los 4 y 6 meses para los bebés alimentados con fórmula, según lo aconseje un pediatra.
- Para empezar, puedes mezclar 60 ml de leche (materna o de fórmula) con 100 g de puré de pera o manzana. La leche puede estar ligeramente tibia. Esta cantidad es suficiente para los primeros días (como complemento a la leche materna). Si a tu bebé no le gusta, puedes añadir 1 o 2 cucharadas de cereales. Nunca añadas azúcar, galletas ni miel. Toda la fruta debe estar pelada y sin semillas.
- Una vez que el bebé haya aceptado el puré de pera y manzana durante un par de días, podemos añadir 30 g de plátano.
- Si el bebé termina el cereal, aumentaremos gradualmente la cantidad hasta 250 ml (de los cuales 90-100 ml serán de leche). Recuerda que la alimentación complementaria es complementaria a la leche, no al revés. El bebé decide cuándo ya no quiere más; cuando aparta la cabeza o cierra la boca, paramos. Ten en cuenta que la fruta es menos nutritiva que la leche, así que mientras alcance al menos 500 ml de leche al día, no hay de qué preocuparse, ya que a esta edad la leche debe seguir siendo su principal fuente de nutrición.
- Si el bebé tiene problemas digestivos, evite las manzanas, ya que son la fruta que produce más gases y pueden ser difíciles de digerir para el bebé (las manzanas hervidas, cocinadas en el microondas o al horno son mucho más fáciles de digerir).
En cuanto a las frutas más recomendadas, si bien antes se aconsejaba retrasar la introducción de frutos rojos, melocotones y albaricoques debido a su mayor potencial alergénico, las últimas recomendaciones de la Asociación Española de Pediatría y Desarrollo Infantil (AEPED) contradicen esta recomendación, ya que consideran que pequeñas porciones pueden prevenir el riesgo de futuras alergias. No obstante, les recordamos que cada alimento debe introducirse de uno en uno, dejando varios días entre cada adición para observar posibles reacciones alérgicas.
purés de verduras
También es momento de introducir purés de verduras. Las verduras adecuadas para empezar a los 6 meses (siempre introduciéndolas una a una para ver si alguna causa alergias, gases, estreñimiento, diarrea, etc.) son:
- judía verde
- Calabacín
- Calabaza
- Papa
- Batata
- El brócoli y la coliflor se pueden introducir a partir de los 6 meses de edad, siempre que no produzcan gases; si los producen, se puede retrasar su introducción. Sin embargo, no confunda la coliflor con el repollo; este último debe introducirse hasta los 12 meses debido a su alto contenido de oxalatos y nitritos.
- Las cebollas y los puerros pueden introducirse con precaución, observando la tolerancia del niño, ya que pueden provocar gases.
- Las zanahorias también tienen altos niveles de nitritos, pero se pueden ofrecer a partir de los 6 meses en pequeñas cantidades (y siempre desechando el agua de cocción, ya que la mayor parte de los nitritos permanecerán allí).
- Los tomates son una de las verduras que más alergias provocan. Se pueden introducir a partir de los 6-7 meses de edad, y si se observa alguna reacción, espere hasta los 9-12 meses. Elija los tomates más maduros y sírvalos cocidos, sin piel ni semillas.
- Los guisantes se suelen introducir a los 6 meses, pero como medida de precaución recomiendo introducirlos junto con las demás legumbres.
- Se debe evitar el consumo de espinacas, acelgas, repollo, chirivía, espárragos, nabos, remolacha y apio hasta los 12 meses de edad debido a su contenido en nitritos y oxalatos.
Cómo preparar tu primer puré de verduras
Las verduras se pueden introducir utilizando el mismo sistema que las frutas, con una base de leche.
- Podemos poner 100 g de patata y 50 g de judías verdes hervidas en agua sin sal o al vapor, y mezclarlas con 100 ml de leche.
- A esta papila le añadiremos 3-5 g de aceite de oliva virgen (½-1 cucharadita de postre).
- Se puede hacer más líquida añadiendo leche o más espesa añadiendo una cucharada de cereal sin gluten.
Una vez que el bebé lo haya aceptado sin problemas durante 3 o 4 días, puedes introducir otras verduras: calabacín, cebolla, calabaza, boniato… El volumen total será de unos 250 ml de puré. Recuerda no forzar al bebé.
Es recomendable preparar diferentes combinaciones de verduras para que el bebé se acostumbre a la variedad de sabores.
Así como hablamos de la alimentación complementaria autorregulada con fruta, también podemos aplicarla a las verduras, siempre que veas que tu bebé está preparado, a partir de los 6 meses. Por ejemplo, puedes usar un trozo grande de patata, boniato, brócoli, zanahoria, etc., ya cocido.
Estas son algunas reglas básicas que se deben seguir al preparar alimentos:
- Elige alimentos frescos y de calidad.
- Mantenga una higiene impecable al cocinar, tanto para la persona que prepara los alimentos como para los utensilios y las superficies de trabajo.
- Es muy importante esperar siempre un par de días entre la introducción de cada alimento nuevo para observar la reacción del bebé. Si nota algo inusual, consulte a su pediatra de inmediato.
- Cocina los alimentos con poca agua, que también utilizaremos para preparar purés y comida para bebés.
- El tiempo de cocción no debe ser demasiado prolongado para no perder todos los nutrientes.
- Nunca añada sal, azúcar ni miel antes del primer año de vida.
- Es importante respetar el proceso de aprendizaje del bebé, haciendo que su introducción a la comida sea una experiencia relajada y agradable para evitar futuros conflictos. Nunca uses la agresividad ni lo obligues a comer.
Recuerden siempre que un bebé regordete no es sinónimo de sano. Es el pediatra quien debe controlar su peso y estatura y determinar si el bebé está sano. Al obligar a los bebés a comer en exceso, podemos estar sentando las bases para futuros problemas de obesidad infantil.




