3 de octubre de 2026 · Vol. XXXIV · № 12.328 Recibe la cartaBuscarGuardados
THE APEX GASTRONOMY CHRONICLE
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Mejora tu calabaza asada diez veces más dándole el toque marroquí●La carne de res quedará maravillosamente tierna si sigues algunas reglas. Hervirla vigorosamente definitivamente no es bueno para ella●Consejos para un pan que se desborda/no sube tanto como debería●Los bebedores de cerveza no necesitan un paquete triple. Puedes freír la carne marinada en rebozado en solo unos minutos●Delicioso arroz al curry con pescado, una receta especial y fácil de probar●La salsa de rábano picante está lista en pocos minutos. Las almendras laminadas le dan un sabor inusual●He dejado de freír huevos: ahora uso una taza normal y quedan el doble de buenos●Se recomienda a todos los que tengan una panera que coloquen esta fruta dentro para evitar que la baguette se seque●Asado de cerdo casero con repollo, como el de la abuela: una receta que hará que toda la casa huela bien●Cuajada de leche con mango, una receta deliciosa y muy fácil●Sin arroz, sin patatas: esta sencilla guarnición complementa a la perfección las vieiras●
La Lonja y el Mostrador
El mostrador de whisky y el camarero ambulante

El mostrador de whisky y el camarero ambulante

“Empecé con Jack Daniel's, un whisky de Tennessee, pero luego me interesé por los bourbons y poco a poco me fui adentrando en este mundo. Quería intentar coleccionar botellas que no se conseguían aquí”, explica Juan.

Con el tiempo, sus intereses se diversificaron y comenzó a adquirir botellas de diferentes partes del mundo. Internet facilita las cosas, o al menos las hace posibles, para un coleccionista. Uno de sus contactos más valiosos es un especialista en whiskies japoneses, quien le ha conseguido varias piezas únicas. Por ejemplo, el Hakushu, un whisky single malt de 25 años. Esa botella, la más valiosa de su colección, es de Suntory, el productor de whisky más antiguo de Japón, fundado en 1899 por Torii Shinjiro.

La botella se distingue no solo por su sabor, sino también por el cuidado y la artesanía de su presentación. Viene en una caja de madera hecha a mano, sellada con un nudo Mizuhiki de cinco hebras, que simboliza la unión entre quien da y quien recibe. Este nudo representa la esencia de la hospitalidad japonesa. El Mizuhiki es una forma de arte tradicional japonesa que utiliza cordones de papel trenzados y endurecidos para crear nudos con diferentes significados. Se utilizan especialmente en sobres de regalo, bodas y celebraciones. Se considera un símbolo de buenos deseos, unidad y prosperidad. «Los whiskies japoneses tienen algo especial. No solo por el líquido en sí, sino por todo el ritual que los rodea», explica Juan.

Otra de sus posesiones más preciadas es una botella de edición limitada de Jack Daniel's, de la que solo existen 320 en el mundo. «Pertenecía al mayor coleccionista de Jack Daniel's del Reino Unido, y me obsesioné con conseguirla. Cuando por fin lo logré, fue un momento de pura alegría», recuerda. El Barrel Strength-Dolphin Inn 19 viene en una caja de madera negra e incluye dos vasos de cata de whisky, un tapón de barril original y un tapón de botella de peltre. «Si tuviera que salvar una sola botella en caso de incendio, elegiría esa», explica. No porque sea la más cara, sino por lo que representa en su trayectoria como coleccionista.

El bar de los sueños

A pesar de coleccionar whiskies, Juan no se considera un simple acumulador. Ha probado muchas de sus botellas y disfruta compartiendo sus conocimientos con otros aficionados. «Para mí, el whisky es más que una bebida: es historia, tradición y arte. Cada botella tiene una historia que contar, y eso es lo que me apasiona», concluye. En su búsqueda de otros whiskies, descubrió Hidden Bar, un bar de cócteles experimental dirigido por el reconocido barman Gerson Arteaga.

Tras entablar amistad, decidieron abrir juntos un nuevo espacio que combinara sus intereses comunes. Un lugar donde Juan pudiera coleccionar y ofrecer los mejores whiskies del mundo, con un bar donde Gerson tuviera total libertad para crear sus cócteles. Así nació Booze Bar, un espacio en el barrio de Miraflores de Lima donde las mejores marcas de whisky conviven con una carta de cócteles en constante evolución que siempre cuenta una historia, y una cocina que responde a las bebidas que se sirven, y no al revés.

Juntos diseñaron un bar con iluminación tenue y banquetas de terciopelo, invitando a los clientes a saborear sus experiencias con el whisky. Aquí, organizan catas que explican los matices de cada whisky y su historia, con el objetivo de difundir la cultura del whisky y ayudar a otros a descubrir su riqueza. Booze Bar ha sido reconocido como uno de los diez mejores bares nuevos de Latinoamérica, según Tales of the Cocktail y la revista Forbes.

Más allá de un vaso de whisky

Además de etiquetas exclusivas y un servicio impecable, Booze Bar ofrece experiencias completas de whisky. Por ejemplo, The Macallan brinda la oportunidad de degustar diferentes variedades de esta marca, con un maridaje pensado para cada plato y una cata con hielo en hielo, elaborado en una prensa de cobre que permite crear esferas de hielo perfectas mediante presión y calor. Gracias a la conductividad térmica del cobre, el hielo se derrite solo en las zonas de contacto, dándole forma rápidamente sin necesidad de aplicar fuerza mecánica.

También ofrecen una experiencia llamada Suntory Time, un guiño a la película Lost in Translation. En la película, el personaje Bob Harris, interpretado por Bill Murray, viaja a Tokio para filmar un anuncio de whisky. La frase icónica que Bob pronuncia en el anuncio es: "Para momentos de relax, elige Suntory Time". Esta experiencia incluye una degustación de tres whiskies japoneses de las dos destilerías líderes: Nikka y Suntory, y un cóctel elaborado con Roku Gin, una ginebra japonesa premium producida por Suntory, que incorpora flor de cerezo, té sencha, pimienta sansho y cáscara de yuzu.

Una carta viajera

Booze Bar se anuncia en redes sociales como un lugar sin happy hour, sin mala música, solo excelentes bebidas. Un espacio íntimo y acogedor en el corazón de Miraflores, con un servicio atento que refleja pasión y profesionalismo. Todo el personal es bartender, por lo que las recomendaciones son acertadas y precisas. Si no te decides, es casi como ir a un buen médico que, tras hacerte algunas preguntas, te recetará la bebida perfecta.

Si bien puedes pedir cualquier cóctel clásico y te lo prepararán a la perfección, Arteaga cuenta con una carta de bebidas de autor con una historia fascinante detrás. Tras un largo viaje por Sudamérica, se inspiró en los mariachis, la samba y la cumbia para crear una colección de cócteles que llevan el nombre de cada país, reflejando sus sabores, aromas e ingredientes.

Perú se prepara con pisco Italia Huamaní, pudín de maíz morado y ginger ale. Argentina es una versión diferente del clásico Fernet con Coca-Cola: el refresco utilizado para preparar esta bebida se elaboró ​​en el mismo bar. Colombia incluye ron, jugo de lulo y Licor 43. Y México tiene sabores a tortilla, con una mezcla de Altos Plata, miel de agave, mezcla agridulce y maíz dulce.

Fuera de temporada, ofrecen cócteles de menús anteriores, como su clásico Cheese Tart, elaborado con la técnica de infusión de grasa. Esta técnica, que consiste en infusionar una bebida espirituosa con un ingrediente graso (como queso, mantequilla o tocino), aporta textura y sabor. Posteriormente, se filtra para eliminar la grasa y revelar nuevos perfiles de sabor en coctelería. El Cheese Tart se prepara con vodka, queso azul, vainilla, jerez y bourbon, dando como resultado un cóctel con una interesante gama de sabores y un cuerpo pleno.

Juan y Gerson forman un dúo perfectamente complementario. Mientras Gerson disfruta y experimenta tras la barra creando sus cócteles de autor, Juan no solo ha reunido una impresionante colección, sino que también ha logrado convertir su pasión en una parte fundamental de su vida. Desde la primera botella que adquirió hasta las ediciones más exclusivas que posee hoy, cada una cuenta una historia. Y para él, eso es lo que realmente importa.

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