Dale a tu dip de espinacas y alcachofas un gran aporte de proteínas con una sola adición
La salsa de espinacas y alcachofas es una de esas delicias que siempre causan sensación en una mesa de aperitivos, pero hay una forma de aumentar su contenido proteico sin sacrificar el sabor ni la textura.
¿Cuánta proteína aporta el requesón a tu salsa? Media taza de requesón bajo en grasa contiene 12 gramos de proteína, aproximadamente el equivalente a dos huevos. El requesón también es bueno para los huesos, los músculos y la salud intestinal. Además, ayuda a controlar el azúcar en la sangre.
Para usar este ingenioso truco de cocina, simplemente reemplaza parte o la totalidad de tu base cremosa (generalmente ingredientes como queso crema o mayonesa) con la marca de requesón que prefieras. Obtendrás un aperitivo delicioso que aporta proteínas para contrarrestar la riqueza del queso.
Cómo añadir requesón a tu dip de espinacas y alcachofas
Primero, elige la mejor marca de requesón. No todas las marcas son iguales, así que asegúrate de empezar con un producto de calidad para darle una base sólida a tu salsa. En cuanto a las alcachofas, opta por las enlatadas, ya que las marinadas alterarán drásticamente el sabor y la textura de tu salsa.
Al mezclarlo, no basta con echar el requesón junto con los demás ingredientes. Para lograr esa textura suave clásica, licúa el requesón antes de empezar. Las verduras también deben prepararse adecuadamente para que tu dip sea un éxito. Si usas espinacas congeladas, asegúrate de descongelarlas bien y escurrirles la mayor cantidad de agua posible, envolviéndolas en papel de cocina y exprimiéndolas bien para eliminar el jugo restante. De lo contrario, el dip quedará aguado. Después de toda esta preparación, podrás disfrutar de un snack rico en proteínas con un sabor tan bueno como el original. Si te sobra dip —lo cual es poco probable— puedes usarlo para darle un toque especial a otros platos, como un simple puré de papas.




