El Festival de la Vendimia de Gredos: un evento benéfico - Gastroactitud. Pasión por la comida
El 28 de septiembre, Carlos Casillas (Barro) organiza una jornada en Ávila centrada en el vino, la gastronomía y la música para recuperar lo que destruyó el incendio.
Los efectos de los incendios que afectaron a la Sierra de Gredos el verano pasado han sido catastróficos, tanto para el paisaje como para las personas que viven en este territorio, así como para los vinos que se producen en la zona.
Aunque todavía es demasiado pronto para medir las consecuencias a largo plazo de un desastre de esta magnitud, algunas de las repercusiones que la zona ya está experimentando incluyen la pérdida de parcelas históricas; los daños a granjas y fincas históricas que vieron dañadas sus infraestructuras, maquinaria e instalaciones; y los daños que el fuego ha infligido a la cosecha, destruyendo directamente las vides que estaban a punto de dar fruto o alterando sus características organolépticas debido al efecto del humo, conocido como "contaminación por humo".
Objetivo: restaurar Gredos
Por todos estos motivos, la iniciativa liderada por Carlos Casillas, chef y propietario del restaurante Barro en Ávila, resulta especialmente oportuna. Ha decidido transformar la tradicional Fiesta de la Vendimia de Gredos en una celebración con un fuerte componente benéfico. El 28 de septiembre, gastronomía, vino y música se darán cita en Ávila con un objetivo común: recaudar fondos para la Plataforma Gredos Vivo, que trabaja en la recuperación de la zona afectada por los incendios forestales.
La jornada dará comienzo a las 19:00 con una feria de vinos que presentará una amplia selección de bodegas de Ávila, junto con proyectos invitados como Barbeito, Niepoort y Pepe Rodríguez de Vera. Esta selección se ampliará en las próximas semanas, y el evento mantendrá una de sus características distintivas: la tradición del "sobaquillo" (un pequeño encuentro informal para compartir vino). Se anima a los asistentes a traer una botella para compartir y descubrir nuevos vinos con todos.
Música y vino para empezar la fiesta.
El vino será, por lo tanto, uno de los principales atractivos de un festival que también busca celebrar la región y demostrar que la actividad gastronómica y cultural de primer nivel no tiene por qué concentrarse en las grandes ciudades. La música completará el programa, con actuaciones en vivo y sesiones de DJ bajo la dirección artística del cantante Jorge Marazu y The Winedrinkers. Quike AV y DJ Luismi también forman parte del cartel, en un programa que se prolongará hasta bien entrada la noche.
A las 21:00 horas tendrá lugar uno de los momentos culminantes del día: una cena exclusiva a cargo del propio Carlos Casillas, en la que participarán varios chefs y restaurantes que se han sumado a esta iniciativa. Entre los participantes confirmados se encuentran Gofio, Insurgente, El Bar Valladolid, Roostiq e Impulso, y próximamente se anunciarán más establecimientos. Todos ellos colaborarán con Casillas en un menú diseñado especialmente para la ocasión.
¿Dónde puedo comprar las entradas?
Más allá de reunir a chefs, bodegas, músicos y aficionados en torno a una misma mesa, el evento busca contribuir directamente a la recuperación de la región de Gredos. La recaudación de la venta de entradas se destinará a la plataforma Gredos Vivo, complementada con los fondos obtenidos mediante subastas de vinos especiales y botellas únicas donadas por bodegas y socios.
La labor de Gredos Vivo incluye, entre otras iniciativas, la integración de los viñedos en las estrategias de prevención de incendios y desarrollo rural, la restauración de viñedos abandonados, la promoción de incentivos específicos para la viticultura de montaña y la incorporación del paisaje vitivinícola en la planificación forestal. El objetivo es reforzar el papel de los viñedos como herramienta para proteger la tierra, fortalecer las comunidades rurales y construir un paisaje más resiliente ante los grandes incendios forestales.
Así, el Festival de la Vendimia de Gredos de este año se concibe como algo más que una simple celebración del vino. Es también una forma de visibilizar una región que necesita recuperar parte de lo perdido y reivindicar, a través de la gastronomía, el vino y la cultura, el valor de aquello que la hace única.




