Compota de membrillo, el aroma mismo del otoño
Ingredientes · Raciones 4
- 1 kg Coing
- 100 g de azúcar
- 1 vaina de vainilla
- 25 cl de agua
Método · 40 min
- Pon a hervir una olla grande con agua. Mientras tanto, lava bien los membrillos para quitarles la pelusa de la piel. Luego, sumérgelos enteros en el agua hirviendo durante 10 minutos. Esta cocción inicial ablanda la pulpa y facilita pelarlos. Escúrrelos con cuidado y déjalos enfriar un poco antes de manipularlos para evitar quemarte.
- Una vez que los membrillos se hayan enfriado lo suficiente, pélelos con un pelador de verduras o un cuchillo pequeño y afilado. Luego, córtelos en cuartos, retire con cuidado el corazón y las partes duras, y pique la pulpa en trozos pequeños y uniformes. Cuanto más uniformes sean los trozos, más homogénea será la cocción, lo que dará como resultado una compota suave y deliciosa.
- Coloca los trozos de membrillo en una cacerola lo suficientemente grande para que se cocinen uniformemente. Agrega el azúcar, la vaina de vainilla partida longitudinalmente y 250 ml de agua. Revuelve suavemente para distribuir los ingredientes de manera uniforme. Esta sencilla base conserva el delicado sabor del membrillo a la vez que le aporta un dulzor aromático.
- Coloca la cacerola a fuego lento y cocina durante unos 20 minutos, sin tapar, removiendo de vez en cuando para evitar que la fruta se pegue al fondo. Los trozos de membrillo deben quedar muy tiernos. Vigila el nivel del líquido: debe mantenerse lo suficientemente húmedo para obtener una compota suave, sin que quede aguada.
- Una vez que el membrillo esté bien cocido, retira la vaina de vainilla. A continuación, machaca la fruta con un tenedor directamente en la sartén hasta obtener una consistencia similar a la de una compota. Puedes dejar algunos trozos pequeños si prefieres una textura rústica, o machacar más para un resultado más suave. Mezcla bien antes de servir.
- Deja enfriar la compota ligeramente o por completo, según tu preferencia. Puedes disfrutarla sola como postre, usarla para rellenar una tarta o servirla junto con foie gras para un toque dulce y salado sofisticado. Repártela en pequeños recipientes o guárdala en un recipiente hermético en el refrigerador durante unos días.
4 personas.
136/personas.
Con la llegada del otoño, el membrillo despliega su fragancia dorada, aportando un toque vibrante a la cocina. En una compota, esta fruta de sabor ligeramente ácido se combina con la vainilla para ofrecer una dulzura auténtica y reconfortante. Sencilla, generosa y tradicional, esta receta transforma unos pocos ingredientes en un postre refinado, perfecto para compartir momentos especiales con familiares y amigos. Déjese seducir por esta compota con sus sabores de temporada, para disfrutarla sola o para realzar sus platos festivos.




