Tarta salada de calabaza y queso de oveja: una receta que se deshace en la boca y está llena de carácter
- 1 Masa quebrada
- Calabaza de 600 g
- 150 g de queso de oveja
- 3 huevos
- Crema líquida de 20 cl
- 1 cebolla
- 1 cucharada de aceite de oliva
- 1 cucharadita de tomillo
- 40 g de nueces
- 1 pizca generosa de nuez moscada
- Celúla
- Pimienta
- Precalienta el horno a 180 °C (350 °F). Lava bien la calabaza, córtala por la mitad y retira las semillas y las fibras. Corta la pulpa, con piel incluida, en cubos pequeños y uniformes. Pela y pica finamente la cebolla. Calienta el aceite de oliva en una sartén grande. Añade la cebolla y sofríe durante 3 o 4 minutos. Incorpora la calabaza, el tomillo, una pizca de sal y pimienta. Tapa y cocina durante 12 o 15 minutos.
- Extiende la masa quebrada en un molde para tarta y pincha la base con un tenedor. Distribuye uniformemente los trozos de calabaza y la cebolla sobre la superficie. Corta el queso de oveja en trozos pequeños o lonchas finas y coloca la mitad sobre la calabaza. Pica las nueces y espárcelas sobre el relleno para darle un toque crujiente.
- Casca los huevos en un bol y bátelos con la nata. Añade la nuez moscada, un poco de pimienta y una pizca de sal. Vierte la mezcla sobre la calabaza. Esparce por encima el queso de oveja y las nueces restantes. Hornea durante unos 35 a 40 minutos, hasta que el relleno esté cuajado y la superficie dorada.
- Retire la tarta del horno y déjela reposar 5 minutos antes de cortarla. Sírvala tibia o a temperatura ambiente con una ensalada verde ligeramente aliñada. Si lo desea, puede añadir unas hojas de rúcula para darle un toque picante. Esta tarta se conserva muy bien y también se puede disfrutar fría al día siguiente.
6 personas.
La calabaza moscada y el queso de oveja combinan a la perfección en las comidas otoñales. El dulzor de la calabaza equilibra el sabor del queso, mientras que la masa le aporta un toque crujiente que marca la diferencia. El resultado: una tarta salada generosa, tierna y deliciosa, rebosante de sabor.
Esta receta de tarta de calabaza y queso de oveja es fácil de preparar para la cena, el brunch o un almuerzo rápido. Primero, saltea la calabaza hasta que esté tierna, luego agrégala a la base de masa junto con una mezcla cremosa de huevo. Cubre con unos trozos de queso de oveja y ¡al horno! Sirve la tarta tibia o a temperatura ambiente con una ensalada verde o lechuga. Y para darle ese toque otoñal perfecto, una pizca de nueces o semillas de calabaza será un complemento maravilloso.




