Tortilla de guisantes
La frittata de guisantes es un plato que combina sencillez y sabor en una irresistible mezcla. Perfecta para quienes buscan una receta rápida, esta variante de la frittata clásica está enriquecida con verduras frescas, lo que la convierte en un plato vegetariano sencillo y nutritivo.
Los guisantes, protagonistas indiscutibles de este plato, son una excelente fuente de proteína vegetal, lo que convierte a esta frittata no solo en una delicia, sino también en una opción saludable. Este plato es ideal en cualquier época del año: en primavera y verano, cuando los guisantes frescos están a la vuelta de la esquina, o en otoño e invierno, utilizando guisantes congelados.
La frittata de guisantes se puede personalizar con otros ingredientes a tu gusto, como hierbas o diferentes quesos. Es perfecta para un almuerzo ligero, una cena rápida o un brunch dominical. Además, hornearla la hace aún más práctica, permitiéndote dedicarte a otras cosas mientras se cocina.
Descubramos juntos cómo preparar esta tortilla de guisantes con proteínas, un plato que conquistará a todos por su sencillez y exquisitez.
Ingredientes
- Sal 1 pizca
Preparación
- Calienta los guisantes en una olla con el caldo hirviendo durante unos diez minutos. Escúrrelos y déjalos enfriar (puedes usar guisantes frescos o congelados, según tu disponibilidad).
- En un bol, combine los huevos, la sal y el queso parmesano. Bata enérgicamente hasta obtener una mezcla homogénea.
- Añade los guisantes calientes, la mozzarella cortada en dados y el apio finamente picado. Remueve bien para integrar todos los ingredientes.
- Vierta la mezcla en un molde forrado con papel de horno. Alise la superficie con una espátula para una cocción uniforme.
- Hornear a 190 grados durante unos 20 minutos, hasta que la tortilla esté dorada y bien cocida.
Para darle un toque especial a tu frittata de guisantes, puedes añadir hierbas aromáticas como perejil o albahaca, que realzarán el sabor de las verduras. Si prefieres un sabor más intenso, prueba a sustituir la mozzarella por un queso con más sabor como el pecorino o el gorgonzola. Para una versión aún más sustanciosa, puedes añadir otras verduras como calabacín o espinacas. ¡Anímate a experimentar con los ingredientes que tengas a mano!
Si te sobra frittata, puedes guardarla en el refrigerador durante un par de días, cubierta con film transparente o en un recipiente hermético. Antes de servirla, caliéntala en el horno o en una sartén durante unos minutos. Evita congelarla, ya que su textura podría cambiar.
Para servir esta frittata de guisantes con elegancia, córtala en rodajas y colócalas en una fuente. Adorna con unas hojas de apio fresco o un poco de queso parmesano rallado para darle el toque final. Sírvela con una ensalada mixta fresca para una comida completa y equilibrada.
Una copa de Friuli Latisana Verduzzo Friulano DOC marida a la perfección con una frittata de guisantes. Este vino blanco, con sus notas afrutadas y su acidez equilibrada, realza el delicado sabor de los guisantes y el queso, creando una combinación armoniosa y deliciosa.




