Tarta de fresas y nata: todo ligero, desde la masa quebrada hasta la crema, ¡increíble pero cierto!
Esta tarta de crema y fresas es deliciosa, muy ligera y fácil de preparar; una porción te lleva a otra. ¡Anímate a probarla!
¿Qué hay mejor que una porción de tarta de fresas y crema sin remordimientos? Créeme, la comerás sin parar; es un postre delicioso, aromático y tentador que hará que a todos se les haga agua la boca.
Un postre perfecto para disfrutar al final de una comida, quizás cuando te apetece algo dulce pero no quieres excederte con las calorías. ¿A qué esperas? Prepara esta deliciosa receta para tu familia.
Tarta ligera de fresa y nata: ¡no hay nada mejor!
Esta tarta de fresas y nata es deliciosa, ligera y exquisita; una auténtica novedad. Sorprende a tu familia y a ti mismo.
Para la masa quebrada ligera
400 g de harina 00
150 g de azúcar
150 g de aceite de oliva virgen extra
2 huevos enteros
1 yema de huevo
ralladura de limón
Para llenar
200 g de fresas
Procedimiento
Para preparar esta tarta ligera, recomendamos hacer una crema pastelera ligera. A continuación, preparamos la masa quebrada ligera. Sobre una superficie de trabajo, hacemos un hueco en la harina, luego añadimos la ralladura de limón, los huevos, la yema, el aceite y el azúcar. Mezclamos bien y amasamos rápidamente con las manos.
Una vez compactada la masa, dale forma de pan y envuélvelo en film transparente. Refrigéralo durante media hora.
Transcurrida media hora, saque la masa quebrada del refrigerador, extiéndala entre dos hojas de papel de horno y amásela con un rodillo. Recomendamos dejar el papel de horno puesto.
Pincha la base con un tenedor y luego agrega la crema pastelera, nivela la superficie y hornea en un horno caliente a 180° durante 25-30 minutos. Una vez cocido, apaga el fuego y decora con las fresas lavadas y picadas.
¡Disfruta de tu desayuno o descanso!




