Puede esperar: Una receta de pasteles que no se ponen rancios
Esta es una receta para un pastel que nunca se pone rancio, con su nombre, reputación y sabor. La levadura fresca, disuelta en leche tibia y agua con azúcar granulada, comienza a activarse lentamente y sube maravillosamente en el horno.
Estos pasteles no se ponen rancios fácilmente si se guardan en un recipiente hermético, créeme.
¿Cuál es tu relleno favorito para empanadas? ¿Carne picada, patata, queso, aceitunas? Si hay alguna receta de empanadas que aún no hayamos anotado, escríbela en los comentarios para que podamos prepararla y disfrutarla juntos.
Para la masa:
- 1 huevo
- 1/2 taza de yogur
- 1/2 taza de aceite de oliva
- 3/4 taza de leche tibia
- 1/4 taza de agua tibia
- 1/2 paquete de levadura fresca
- 1/2 cucharada de azúcar glas
- 6-6,5 tazas de harina
- 1/2 cucharadita de sal
Para el interior:
- 300 gramos de queso blanco bajo en grasa
- 1/4 manojo de perejil
Para la cobertura:
- 1 yema de huevo
- 1 cucharada de aceite de girasol
- 1 cucharadita de semillas de nigella
El secreto para una receta de repostería que se mantiene fresca
La cantidad de pasteles que prepares puede variar según su tamaño. Presta atención al tiempo de levado de la masa y asegúrate de que todos los ingredientes estén a temperatura ambiente, excepto aquellos que necesiten estar tibios. Agrega la harina gradualmente y continúa amasando. La cantidad de harina utilizada puede variar aproximadamente media taza.
¿Cómo hacer masa para pasteles que se mantenga fresca?
- Para que los panecillos se mantengan frescos, vierte agua tibia y leche en un bol grande. Agrega la levadura fresca y el azúcar granulada, mezcla y deja reposar unos 10 minutos para que la levadura se active. Una vez que la levadura se haya disuelto por completo, agrega el aceite de oliva, el yogur, el huevo y la sal. Mezcla todos los ingredientes a mano.
- Añade gradualmente la harina tamizada y la sal, y comienza a amasar hasta que la masa se integre.
- Una vez que tengas una masa suave y que no se pegue, cúbrela con un paño húmedo y déjala reposar a temperatura ambiente durante unos 50 minutos.
- Para el relleno, mezcla todos los ingredientes. Separa trozos de la masa levada del tamaño de un huevo y aplánalos en la palma de la mano. Coloca aproximadamente una cucharadita del relleno preparado en el centro de cada trozo y enróllalos para cerrarlos.
- Coloca las porciones de masa en la bandeja para hornear, dejando espacio entre ellas. Pincélalas con yema de huevo batida con aceite de girasol y déjalas reposar de 10 a 15 minutos para que suban por última vez.
- Hornear en un horno precalentado a 180 grados durante 25-30 minutos. ¡Disfrútalos con tus seres queridos! ¡Los pasteles, recién horneados, están listos! ¡Buen provecho!
Consejos para hornear la receta que se mantiene fresca
Puedes preparar estos pasteles que no se endurecen con los rellenos que prefieras, como carne picada salteada, berenjena asada o patatas cocidas, en lugar de queso.




