Sopa de pepino con costillas. Un sabor distintivo y muy sustancioso
La sopa de pepino con costillas es un auténtico clásico de la cocina polaca, modernizado y aún más aromático. La adición de carne le aporta más sabor y la hace más sustanciosa, sin dejar de ser ligera y agradablemente refrescante. Es la opción perfecta para las cenas de primavera.
Ingredientes
- 3 costillas de cerdo,
- zanahoria grande,
- 4-5 patatas,
- 2 cucharadas de arroz,
- una cucharada de harina de trigo,
- 3 cucharadas de crema al 18% (agria),
- 8 pepinillos encurtidos,
- sal y pimienta al gusto,
- una cucharada grande de hierbas picadas (eneldo o perejil).
Lava las costillas, colócalas en una olla, añade 3 litros de agua y déjalas cocer a fuego lento durante unos 45 minutos.
Pela las patatas y córtalas en cubos medianos. Pela y ralla las zanahorias con un rallador grande. Añade ambas verduras a las costillas. Cocina durante unos 15 minutos, hasta que las patatas estén tiernas.
Ralla los pepinillos con un rallador de agujeros grandes. Añádelos a la olla. Agrega también el arroz. Sazona con sal y pimienta al gusto. Cocina durante 20 minutos más a fuego medio.
Justo antes de finalizar la cocción, bate la harina y la crema (asegurándote de que no queden grumos). Añade una cucharada de sopa caliente y mezcla bien. Vierte la mezcla en la olla y bate hasta obtener una consistencia suave.
Agregue las verduras picadas a la sopa de pepino con costillas, revuelva y sirva caliente en tazones hondos.




