Falafels libaneses rápidos y crujientes, muy tiernos
Ingredientes · Raciones 2
- 400 g de garbanzos enlatados
- 1 cebolla
- 2 dientes de ajo
- 1 huevo
- 2 cucharadas de harina
- 0,5 puñados de ramitas de perejil de hoja plana
- 1 cucharadita de comino molido
- 4 cucharadas de aceite para freír
Método · 40 min
- Escurre bien los garbanzos enlatados y enjuágalos con agua fría para eliminar el exceso de salmuera. Sécalos lo mejor posible con un paño de cocina limpio o papel absorbente, ya que la humedad excesiva impedirá que los falafels queden crujientes. Pela la cebolla, pícala y pela los dientes de ajo, retirando el germen si lo deseas. Por último, enjuaga el perejil de hoja plana, sécalo bien y separa las hojas.
- Coloca los garbanzos bien escurridos, la cebolla, el ajo, el huevo, el perejil, el comino y una pizca de sal y pimienta en un procesador de alimentos. Tritura hasta obtener una mezcla homogénea, pero con una textura ligeramente granulada. Evita procesar en exceso, ya que la mezcla quedará demasiado suave. La textura debe ser bastante firme para facilitar el moldeado y asegurar que los falafels queden suaves y masticables por dentro.
- Agrega la harina cucharada a cucharada a la mezcla, revolviendo bien después de cada adición. Debes obtener una masa suave, pero no pegajosa, que mantenga su forma al presionarla entre las manos. Si queda demasiado húmeda, agrega un poco más de harina, con moderación. Prueba y ajusta el sazón con sal, pimienta o comino a tu gusto para lograr una base sabrosa.
- Toma porciones de masa del tamaño de una nuez grande y dales forma de bolas uniformes con las manos. Aplánalas ligeramente para crear pequeñas hamburguesas, una forma ideal para una cocción uniforme y un buen equilibrio entre una textura crujiente por fuera y tierna por dentro. Si la masa está un poco pegajosa, enharina ligeramente tus manos. Coloca los falafels formados en un plato a medida que los vayas preparando, dejando espacio entre ellos para que no se peguen.
- Calienta el aceite para freír en una sartén grande a fuego medio-alto. Cuando el aceite esté caliente, añade con cuidado los falafels, procurando no llenar demasiado la sartén para que se cocinen uniformemente. Fríelos durante unos 5 minutos por un lado, luego dales la vuelta con cuidado y cocínalos durante otros 5 minutos. Deben quedar dorados, crujientes por fuera y tiernos por dentro.
- Cuando los falafels estén bien dorados, retíralos de la sartén e inmediatamente colócalos sobre un plato forrado con papel absorbente para eliminar el exceso de aceite. Sírvelos calientes para disfrutar plenamente de su textura crujiente, o déjalos enfriar un poco si lo prefieres. Puedes servirlos como parte de una tabla de mezze, en pan de pita, con ensalada o acompañados de una salsa fresca hecha con queso fresco, ajo, aceite de oliva y, si quieres, un chorrito de limón.
2 personas.
357/personas.
¡El falafel libanés trae el sabor del Medio Oriente a tu plato! Estas pequeñas bolitas, hechas con garbanzos, hierbas frescas y especias, son una explosión de sencillez y sabor. Con un sabor intenso y perfectas para el buen tiempo, cuando las hierbas están en su mejor momento, son ideales para compartir. Esta versión rápida y sencilla te ofrece el auténtico placer del falafel, sin esperas, para que disfrutes de una experiencia culinaria inolvidable con familiares o amigos.




