Mature Cheddar Cheese And Chive Muffins
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- 300 gramos de queso cheddar curado (rallado)
- 280 gramos de harina para pasteles (aproximadamente 500 ml o 2 tazas)
- 20 ml de levadura en polvo (aproximadamente 4 cucharaditas)
- 5 ml de mostaza en polvo (aproximadamente 1 cucharadita)
- 2,5 ml de pimienta de cayena (aproximadamente 1/2 cucharadita)
- 90 ml de cebollino picado (aproximadamente 4 cucharadas)
- 160 ml de aceite de oliva (aproximadamente 2/3 de taza)
- 2 huevos grandes
- 200 ml de leche entera (aproximadamente 4/5 de taza)
- Precaliente el horno a 200 °C / 180 °C con ventilador / 392 °F / Gas marca 6.
- Ralle el queso cheddar curado y refrigérelo hasta que lo necesite.
- Tamice la harina, el polvo para hornear, la mostaza en polvo y la pimienta de cayena en un tazón mediano.
- Añade el cebollino picado y el queso y mezcla suavemente para combinar.
- En una jarra medidora de 500 ml, añade los huevos y el aceite. Llena la jarra con leche hasta la marca de 500 ml. Esto debería ser aproximadamente 200 ml o un poco más de leche.
- Batir ligeramente los huevos, el aceite y la leche hasta que se mezclen bien.
- Haz un hueco en el centro de los ingredientes secos y añade la mezcla de leche.
- Mezcla suavemente hasta que se integren los ingredientes y no queden grumos de harina, pero la mantequilla aún esté grumosa. No mezcles demasiado, ya que las magdalenas quedarán duras.
- Si utilizas moldes de papel para magdalenas, vierte la masa en ellos con una cuchara para helado hasta llenarlos dos tercios de su capacidad. Con esto obtendrás entre 12 y 14 magdalenas.
- De lo contrario, engrase los moldes para magdalenas y vierta la masa directamente en ellos con una cuchara.
- Para magdalenas de tamaño normal, hornee de 15 a 18 minutos hasta que estén doradas. Para magdalenas extragrandes, hornee de 20 a 25 minutos hasta que estén doradas y bien cocidas. Si tiene dudas, compruebe la cocción insertando un palillo de madera.
- Retirar de los moldes y dejar enfriar sobre una rejilla.
- Sírvalo tibio o a temperatura ambiente con mantequilla y mermelada.
Como afiliados de Amazon, ganamos comisiones por compras que cumplen los requisitos, lo que nos permite seguir compartiendo recetas y consejos que te encantarán. ¡Muchas gracias por tu apoyo! Esta receta de muffins de queso cheddar curado y cebollino, ricos y sabrosos, es una delicia que se prepara con ingredientes básicos de la despensa y es perfecta como desayuno o merienda, o como acompañamiento de sopas y ensaladas.
Se prepara en menos de 15 minutos y se hornea en otros 15-20 minutos. Hace unos meses decidí preparar el desayuno para mi equipo en los días de oficina y probé la receta de Snowflake de muffins de queso y cebollino. La primera vez que los preparé hice unos muffins gigantes y con uno solo me quedé satisfecha hasta la cena.
Cuando preparé los muffins de queso cheddar curado y cebollino fresco para la oficina, los hice de tamaño normal y también les encantaron. Se han convertido en el desayuno más solicitado del último año y compiten con los daltjies por el primer puesto.
El queso cheddar curado es el protagonista, aportando un sabor profundo, rico y ligeramente ácido, característico de un cheddar bien añejado. Su intensidad se complementa con el sutil picor de la pimienta de cayena y la calidez de la mostaza en polvo, que añaden profundidad y un toque picante a los muffins. Probé esta receta con queso cheddar normal y el sabor y el picor no fueron los mismos; definitivamente le faltaba sazón.
El cebollino fresco o las hierbas aportan un ligero sabor a cebolla que combina a la perfección con el queso, añadiendo un toque fresco y ligeramente terroso. El sabor general de estos muffins salados con queso cheddar y cebollino es intenso y robusto, con el sabor del queso como predominante, seguido del suave toque picante y la frescura de las hierbas.
Esta receta rinde para 8 magdalenas gigantes o entre 12 y 14 magdalenas de tamaño normal.
- El uso de harina para repostería finamente molida garantiza que los muffins de queso cheddar y cebollino tengan una miga suave y tierna.
- El polvo para hornear contribuye a su textura ligera y esponjosa, dándoles una sensación agradable y ligeramente aireada.
- El queso cheddar curado rallado se derrite durante el horneado, creando pequeñas porciones de queso cremoso y fundido dentro del muffin, que contrastan a la perfección con la miga suave. No uses cheddar común, ya que no tiene suficiente sabor y carece de la intensidad del cheddar curado o extra curado, además de que puede resultar poco sazonado.
- El cebollino picado o las hierbas aromáticas aportan un ligero toque crujiente y fresco, y la pimienta de cayena añade un toque picante a cada bocado.
- La textura general es húmeda pero no excesivamente densa, gracias a la equilibrada combinación de leche y aceite de cocina, que aporta humedad sin apelmazar la magdalena.
- Refrigere el queso rallado mientras prepara el resto de los ingredientes para que no se derrita ni se ablande. Podría soltar demasiado aceite al cocinarlo.
Los muffins de queso cheddar curado y cebollino tienen un sabor rico y delicioso, lo que los hace versátiles para combinar con diversos alimentos en el desayuno o como merienda. Estas combinaciones no solo complementan los sabores de los muffins de queso cheddar curado y cebollino, sino que también crean una comida o merienda más completa y satisfactoria.
Aquí tienes algunas sugerencias que complementan sus sabores:
- Queso crema o mantequilla: Unta un poco de queso crema o mantequilla sobre los muffins calientes. Esto les dará una textura cremosa y un sabor suave que no enmascarará el del queso cheddar y el cebollino.
- Mermelada o conserva: Añade una o dos cucharadas de mermelada de frambuesa o fresa para una combinación dulce y salada.
- Huevos: Los huevos revueltos, escalfados o pasados por agua son un excelente acompañamiento. La cremosidad de los huevos equilibra el sabor intenso del queso cheddar y el aroma del cebollino.
- Salmón ahumado: Para un desayuno o brunch de lujo, acompaña estos muffins con salmón ahumado. El sabor ahumado del salmón complementa el delicioso sabor a queso de los muffins.
- Frutas frescas: Sírvelas con una guarnición de frutas frescas como manzanas, uvas o peras. El dulzor y la acidez de la fruta aportan un refrescante contraste a los intensos sabores de las magdalenas.
- Aguacate: Unas rodajas de aguacate maduro o una cucharada de guacamole pueden ser un excelente acompañamiento. La textura cremosa del aguacate combina muy bien con los muffins.
- Sopa de tomate: Para un tentempié reconfortante, sirve estos muffins junto con un tazón de cremosa sopa de tomate. La acidez y el dulzor de la sopa complementan el sabor salado de los muffins.
- Embutidos o charcutería: Finas lonchas de jamón, salami u otros embutidos combinan a la perfección. El toque salado de la carne realza los sabores del queso y el cebollino.
- Yogur griego o crema agria: Una cucharada de yogur griego o crema agria al lado puede añadir un toque ácido y cremoso que equilibre la riqueza del muffin.
- Ensaladas: Una ensalada verde fresca con un aderezo ligero de vinagreta puede contrarrestar la riqueza de los muffins, lo que la convierte en un desayuno o merienda equilibrado y nutritivo.
- Pepinos encurtidos u aceitunas: Para quienes disfrutan de un toque ácido y picante, los pepinillos o las aceitunas pueden ser un excelente acompañamiento, contrarrestando la riqueza del queso.
Aviso: La información nutricional de esta receta es aproximada y varía según los ingredientes y productos utilizados. Si te gustó la receta, por favor, deja un comentario a continuación.
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