Crispy Fried Zucchini
Los calabacines fritos crujientes suelen ser el primer plato que desaparece cuando se cena en una taberna griega.

- 3 calabacines medianos-grandes (cortados en rodajas o tiras de 0,5 cm / 1/5 de pulgada)
- 1 taza de harina de trigo
- 1 taza de harina de maíz
- ½ taza de harina de sémola
- 1 cucharada de orégano seco
- 1 cucharada de sal marina (y un poco más para la salmuera)
- 1 cucharada de hojuelas de chile
- 1 cucharada de pimentón dulce
- aceite de girasol (para freír)
- Corta el calabacín en rodajas o tiras de 0,5 cm / 1/5 de pulgada. Llena un bol grande con agua, añade dos cucharadas de sal marina y remueve para diluirla. Añade las rodajas de calabacín al agua.
- En un bol grande, mezcla las harinas con el orégano seco, la sal marina, el pimentón dulce y las hojuelas de chile. Mezcla bien. Agrega el calabacín y mezcla con las manos para que quede cubierto con la mezcla de harina.
- Calienta el aceite en la freidora. Llena otro recipiente con agua. Cuando el aceite esté caliente, toma un trozo de calabacín, sumérgelo en el agua e inmediatamente, con mucho cuidado, introdúcelo en el aceite caliente. Si lo prefieres, puedes usar un utensilio para sujetar el trozo de berenjena. Repite el proceso con otros tres o cuatro trozos.
- Fríe los calabacines hasta que estén dorados. Retíralos del aceite caliente con una espumadera y colócalos sobre una rejilla para escurrir el exceso de aceite (o escúrrelos en la cesta de la freidora). Repite el proceso hasta freír todas las rodajas de calabacín.
- Sírvalo inmediatamente con tzatziki, salsa de tomate o queso feta asado.
Esta receta tiene un método sencillo pero efectivo para lograr unos calabacines crujientes perfectos. ¡Aprende a preparar este delicioso aperitivo veraniego y sorprende a tus invitados! Si te encantan estos calabacines fritos crujientes, también te encantarán las patatas fritas crujientes, la berenjena frita crujiente o los buñuelos de calabacín con queso feta.
Esta receta de calabacín frito crujiente tiene pocos ingredientes y un resultado crujiente excepcional. El calabacín se sumerge primero en agua salada y luego se reboza con una mezcla de harinas y especias.
El siguiente paso consiste en sumergir cada rodaja en agua y, finalmente, freírla. Este método puede parecer extraño, pero permite obtener un calabacín crujiente perfecto.
Otra ventaja es que el calabacín no absorbe demasiado aceite ni se cocina en exceso. Como resultado, la pulpa se mantiene crujiente y fresca.
- Calabacín. Sirve cualquier tamaño. Puedes cortarlo en rodajas o tiras.
- Harina de trigo común, harina de maíz, sémola. La combinación de estas tres harinas es ideal para lograr verduras crujientes.
- Pimentón dulce, orégano seco, hojuelas de chile y sal marina. Puedes sustituir el orégano por za'atar, una mezcla de especias mediterráneas secas o condimento italiano, y pimienta de Alepo, pimienta negra recién molida, en lugar del pimentón dulce. Esta receta es versátil y te permite sazonarla con tus especias favoritas.
- Aceite de girasol para freír. Muchos griegos fríen sus verduras en aceite de oliva. Puede resultar caro, así que cualquier aceite neutro sirve para freír.
Fríe los calabacines hasta que estén dorados. Retíralos del aceite caliente con una espumadera y colócalos sobre una rejilla con papel absorbente para escurrir el exceso de aceite (o escúrrelos en la cesta de la freidora). Repite el proceso hasta freír todos los calabacines.
Sirve el calabacín crujiente al estilo familiar con salsa tzatziki, keftedes (albóndigas griegas), patatas fritas crujientes, salsa de queso feta picante y tus platos veraniegos favoritos. ¿Lo has cocinado?
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