¡15 postres austriacos que debes probar!
¿Quieres comer como un verdadero emperador o emperatriz?

Aunque Austria es un país pequeño, cuenta con una rica historia imperial. Incluso hoy en día, su capital, Viena, es conocida por su cultura de cafés y su deliciosa variedad de postres.
Si bien una visita a una cafetería vienesa con sus magníficas exhibiciones de pasteles de varias capas es la única manera de sumergirse por completo en la experiencia de los postres austriacos, por supuesto, también puedes hornearlos (y comerlos) en casa. ¿Estás listo para dar rienda suelta a tu paladar?
Si bien postres como la Sachertorte se han hecho famosos por derecho propio, también te presentamos otras delicias menos conocidas pero aún más deliciosas, como el Bananenschnitte y el Mohr im Hemd… Echemos un vistazo a algunos de los postres austriacos más populares.
- 1. Apfelstrudel (Appelstrudel)
El Apfelstrudel vienés es uno de los postres más famosos de toda Austria. Consiste en una fina capa de masa rellena de manzanas, pasas, nueces y pan rallado, lo que lo convierte en el dulce perfecto para el invierno.
Para preparar tu propio Apfelstrudel, solo necesitas mezclar agua, harina y aceite. Después de dejar reposar la masa durante al menos media hora, extiéndela lo más fina posible, añade manzanas, pasas y nueces por encima y enróllala como un burrito.
Una vez que lo hayas metido en el horno durante 50 minutos, puedes añadirle un poco de azúcar por encima o disfrutar de tu Apfelstrudel con natillas en verano o con helado de vainilla en invierno.
- 2. Tarta Mozart (Pastel Mozart)
¿Conoces las famosas Mozartkugeln? Pues bien, la Mozarttorte es una Mozartkugel transformada en pastel.
Este pastel, que lleva el nombre del compositor más famoso de Austria, combina chocolate, mazapán, crema de pistacho y turrón. Si quieres prepararlo en casa, necesitarás un poco de paciencia: el pastel consta de una capa de crema de chocolate, otra de crema de turrón y dos capas de masa elaborada con claras de huevo, yemas, azúcar, harina, cacao en polvo, almidón y levadura en polvo.
Pero eso no es todo: también necesitarás preparar una capa de crema de pistacho y mazapán para añadir en el centro. Si bien esta tarta requiere bastante trabajo, el esfuerzo valdrá la pena: es una de las tartas más deliciosas que se pueden encontrar en cualquier pastelería austriaca.
- 3. Kaiserschmarrn (El comedor del emperador)
El Kaiserschmarrn es una especie de panqueque revuelto que suele servirse con puré de manzana. Debe su nombre al emperador austriaco Francisco José, a quien le gustaba mucho este postre. Para prepararlo, ni siquiera necesitas un horno.
Simplemente mezcla los huevos, la harina, el azúcar y la leche, como si fueras a preparar panqueques. Agrega las pasas a la mezcla, calienta una sartén con abundante mantequilla y revuelve la masa dentro de la sartén.
Añade puré de manzana o salsa de ciruelas asadas (Zwetschkenröster) ¡y listo! Puedes encontrar una receta más detallada aquí.
- 4. Kardinalschnitte (pastel del cardenal)
Otro postre favorito en cualquier cafetería vienesa es el Kardinalschnitte. Fue inventado en 1933 en honor al cardenal Theodor Innitzer, por lo que este esponjoso pastel luce los colores del Vaticano. Pero seas religioso o no, este postre de merengue te brindará una experiencia inolvidable.
Si quieres probar esta receta en casa, tienes que empezar por preparar merengue y bizcochos de soletilla, así como un poco de nata montada con café.
- 5. Marillenknödeln (empanadillas de albaricoque)
Los buñuelos de albaricoque calientes, elaborados con requesón y rebozados en azúcar y pan rallado, son otro plato austriaco que no te puedes perder. Fáciles y rápidos de preparar, siguen deleitando a grandes y pequeños.
Para preparar tus propios Marillenknödel, simplemente mezcla mantequilla, azúcar, harina y queso quark. Luego, toma los albaricoques, envuélvelos con la masa y sumérgelos en agua hirviendo.
Déjalos cocer a fuego lento durante unos 10 minutos y retíralos. Luego, derrite un poco de mantequilla en una sartén, añade pan rallado y fríelos antes de cubrirlos con azúcar. Un pequeño consejo: a los austriacos les encanta comer postre como plato principal, y este plato se suele consumir como sustituto de una comida.
Esto significa que tienes todas las excusas del mundo para disfrutar de tantos Marillenknödel como desees…
- 6. Esterhazytorte (Pastel Esterhazy)
Otro elemento básico en cualquier café vienés tradicional es la famosa tarta Esterhazy. Bautizada en honor al diplomático húngaro Pablo III Anton Esterhazy, fue creada en Budapest, pero pronto se popularizó en Viena.
Elaborado con capas y capas de crema de mantequilla y bizcocho cubierto con glaseado de azúcar blanco, sigue siendo uno de los postres favoritos tanto de los austriacos como de los visitantes. Si quieres prepararlo en casa, necesitarás paciencia: como cada capa debe hornearse por separado, seguro que pasarás un buen rato en la cocina.
- 7. Malakofftorte (pastel de Malakoff)
Si te gusta el tiramisú, te encantará este pastel. Al fin y al cabo, sus ingredientes principales son bizcochos de soletilla y crema de almendras. Y lo que lo hace tan especial es que, aunque tiene una pinta impresionante, es sorprendentemente fácil de preparar: ni siquiera necesitas horno.
Solo tienes que batir las yemas de huevo, la mantequilla y el azúcar, y añadir las almendras molidas y la nata. A continuación, procede como si prepararas un tiramisú, con la única diferencia de que mojas los bizcochos de soletilla en leche en lugar de café.
Te prometemos que lo más difícil será resistir la tentación de probar un trocito mientras dejas el pastel en la nevera durante la noche.
- 8. Mohr im Hemd (pudín de chocolate al vapor)
El postre austriaco Mohr im Hemd ha sido objeto de bastante controversia. Para empezar, tanto Jacques Torres como Jean-Georges Vongerichten afirman haberlo inventado.
Pero la cosa no quedó ahí: algunos activistas de derechos humanos afirman que el nombre es racista, ya que se puede traducir aproximadamente como "persona negra con camisa". Si bien el nombre y el origen pueden generar controversia, hay algo en lo que todos coinciden: probablemente sea el pastel de chocolate más chocolatoso que jamás hayas probado.
Cocinado en agua y servido caliente, este delicioso postre suele consistir en pan rallado, azúcar, yema de huevo, almendras, crema y… mucho chocolate.
- 9. Salzburger Nockerln (albóndigas de soufflé)
Los Salzburger Nockerln son básicamente buñuelos con sabor a vainilla. Para rendir homenaje a la ciudad de Salzburgo, donde se inventó este postre en el siglo XVII, este ligero soufflé suele presentarse en tres montoncitos.
Estas representan las tres colinas que rodean la ciudad. El Salzburger Nockerln es otro plato que puedes disfrutar como postre o plato principal y suele acompañarse de alguna salsa de frutas. Para preparar tu propio Salzburger Nockerln, tendrás que batir claras de huevo con azúcar hasta que estén a punto de nieve.
Luego, añade las yemas de huevo, el azúcar de vainilla, la harina y la maicena, y vierte la mezcla en una bandeja de horno llena de leche avainillada. Pero cuidado: una vez que saques los Salzburger Nockerln del horno, tendrás que comerlos rápido, antes de que se deshagan…
- 10. Tarta Linzer (Tarta Linzer)
Mencionada por primera vez en un libro de cocina hace más de 300 años, algunas fuentes consideran la tarta Linzer como el pastel más antiguo del mundo. Si bien nunca sabremos si esto es cierto, una cosa es segura: ¡vale la pena probar esta tarta de masa quebrada cubierta de mermelada!
Para preparar tu propia tarta Linzer, simplemente mezcla mantequilla, azúcar, levadura en polvo, harina, frutos secos, huevos, canela, ralladura de limón y extracto de vainilla. Una vez que la hayas dejado reposar en la nevera, extiende tres tercios de la masa y cúbrela con mermelada, añade almendras picadas y cúbrela con la última capa de masa en forma de barra.
- 11. Bananenschnitte (pastel de crema de plátano)
Los Bananenschnitten son uno de los postres más irresistibles que jamás probarás: esponjosas capas de bizcocho intercaladas con crema y plátano, cubiertas con una capa de chocolate. ¿Qué más se puede pedir? Para preparar el bizcocho, necesitarás mezclar claras de huevo, yemas de huevo, azúcar, leche, aceite, harina y levadura en polvo.
Para la crema, hierve un poco de leche y añade maicena y vainilla. Refrigera la mezcla hasta que se enfríe. Luego, disuelve la gelatina en agua hirviendo, mézclala con la nata montada y el pudín ya frío.
Una vez que saques el bizcocho del horno, extiende los plátanos y la crema por encima. Luego puedes crear más capas de bizcocho, plátanos y crema, o mantenerlo sencillo y terminar tu creación con una fina capa de salsa de chocolate derretido.
- 12. Krapfen (Donut austriaco)
Como parte de las celebraciones del carnaval que tienen lugar cada invierno, a los austriacos les encanta deleitarse con los Krapfen, una especie de rosquilla rellena de mermelada de albaricoque. El punto culminante de estas celebraciones tiene lugar el Martes de Carnaval, que los austriacos llaman Faschingsdienstag.
Es el último día antes de que comience el ayuno pre-Pascua, y los Faschingskrapfen representan, por lo tanto, un último capricho antes de semanas de ayuno. Si bien incluso los lugareños suelen comprar sus Krapfen en la tienda en lugar de prepararlos ellos mismos, puedes hacerlos en casa.
- 12. Vanillekipferl (Galletas de vainilla)
Otro manjar de temporada que no te puedes perder son las numerosas galletas navideñas austriacas. Estas suelen ser horneadas por toda la familia durante las semanas previas a la Navidad y luego disfrutadas el día de la celebración.
Normalmente sobran muchas, por lo que se colocan en cada casa y se sirven a los invitados que visitan la familia en los días posteriores al 24 de diciembre. Si bien hay muchos tipos diferentes de deliciosas galletas para elegir, las Vanillekipferl son, con diferencia, las galletas navideñas más famosas: con forma de media luna, que se rumorea que se inspiró en los dos asedios turcos de Viena, estas galletas de vainilla cubiertas de azúcar son el dulce perfecto para cualquier día frío.
Para preparar tu propio Vanillekipferl, necesitarás harina, azúcar, almendras, avellanas, mantequilla, yemas de huevo y extracto de vainilla. Pero ten cuidado: aunque preparar la masa es bastante fácil, conseguir la forma adecuada requiere mucha maña.
- 14. Buchteln (bollos de levadura austriacos)
Los buchteln son un postre tradicional austriaco que se sirve caliente. Son una especie de bollos de levadura rellenos de mermelada que suelen acompañarse de salsa de vainilla.
Aunque normalmente se come como postre, muchas familias austriacas también lo consumen como plato principal. Para preparar tus propios Buchteln (o Wuchteln, como a veces se les llama), necesitarás mezclar leche, levadura fresca, harina, huevos, mantequilla y un poco de azúcar. Luego, forma bolitas con la mezcla resultante.
Tras rellenarlos con mermelada de albaricoque, colócalos en una bandeja de horno y déjalos levar en el horno. Se disfrutan mejor recién salidos del horno y cubiertos con salsa de vainilla.
- 15. Tarta Sacher
Ninguna lista de postres austriacos estaría completa sin esta tarta, la más famosa de todas. Inventada en 1832 por el adolescente Franz Sacher, la Sachertorte se convirtió más tarde en un éxito de ventas en su mundialmente famosa pastelería Café Sacher.
El pastel se hizo tan popular que incluso provocó una acalorada disputa legal entre dos de las pastelerías más antiguas de Viena. Por suerte, la disputa se ha resuelto: mientras que el Café Sacher es el único lugar autorizado a etiquetar su Sachertorte como "original", su rival, la pastelería Demel, ha recibido permiso oficial para etiquetar la suya como "auténtica". Aunque la receta de la Sachertorte "original" es un secreto bien guardado, aún puedes prepararla y disfrutarla tú mismo: solo necesitas mezclar chocolate derretido, mantequilla ablandada y yemas de huevo.
En un recipiente aparte, mezcla las claras de huevo con el azúcar glas antes de incorporarlas a la mezcla original. Agrega un poco de harina, mezcla bien y hornea durante aproximadamente una hora.
La parte más difícil llega al final. Ahora tienes que cortar el pastel por la mitad para añadir el ingrediente más importante: ¡mermelada de albaricoque!
Una vez que hayas untado la mermelada de albaricoque entre las dos mitades, solo te queda esparcir chocolate derretido alrededor del pastel. Por supuesto, los 15 postres anteriores son solo el comienzo.
Hay muchas más opciones para elegir. Encontrarás otros clásicos caseros austriacos como el Gugelhupf, el Topfenstrudel, el Marillenkuchen y el Palatschinken en casi todos los hogares.
Sin embargo, tendrás que visitar una cafetería austriaca para degustar su aparentemente interminable selección de pasteles tradicionales. ¿Existe una mejor razón para un viaje a Viena? Relacionado: Comidas austriacas más populares
Relacionado: Los quesos austriacos más populares Relacionado: Los mejores platos para probar en Viena
1. Apfelstrudel (Appelstrudel)
El Apfelstrudel vienés es uno de los postres más famosos de Austria. Consiste en una fina capa de masa rellena de manzanas, pasas, nueces y pan rallado, lo que lo convierte en el dulce perfecto para el invierno. Para preparar tu propio Apfelstrudel, solo necesitas mezclar agua, harina y aceite. Después de dejar reposar la masa durante al menos media hora, extiéndela lo más fina posible, añade las manzanas, las pasas y las nueces por encima y enróllala como un burrito. Una vez horneado durante 50 minutos, puedes añadirle azúcar por encima o disfrutar de tu Apfelstrudel con crema pastelera en verano o helado de vainilla en invierno.
2. Tarta Mozart (Pastel Mozart)
¿Conoces las famosas Mozartkugeln? Pues bien, la Mozarttorte es una versión en pastel de las Mozartkugeln. Bautizada en honor al compositor austriaco más famoso, esta tarta combina chocolate, mazapán, crema de pistacho y turrón. Si quieres recrear esta receta en casa, necesitarás un poco de paciencia: la tarta consta de una capa de crema de chocolate, otra de crema de turrón y dos capas de masa hechas con claras de huevo, yemas, azúcar, harina, cacao en polvo, almidón y levadura en polvo. Pero eso no es todo: también tendrás que preparar una capa de crema de pistacho y mazapán para añadir en el centro. Aunque esta tarta requiere bastante trabajo, el resultado merecerá la pena: es una de las tartas más deliciosas que se pueden encontrar en cualquier pastelería austriaca.
3. Kaiserschmarrn (El comedor del emperador)
El Kaiserschmarrn es una especie de panqueque revuelto que suele servirse con puré de manzana. Debe su nombre al emperador austriaco Francisco José, a quien le gustaba mucho este postre. Para prepararlo, ni siquiera necesitas un horno. Simplemente mezcla huevos, harina, azúcar y leche, como si fueras a hacer panqueques. Agrega pasas a la mezcla, calienta una sartén con abundante mantequilla y revuelve la masa dentro de la sartén. Agrega un poco de puré de manzana o un poco de Zwetschkenröster (salsa de ciruelas asadas) ¡y listo! Puedes encontrar una receta más detallada aquí.
4. Kardinalschnitte (pastel del cardenal)
Otro postre favorito en cualquier cafetería vienesa es el Kardinalschnitte. Fue inventado en 1933 en honor al Cardenal Theodor Innitzer, por lo que este esponjoso pastel tiene los colores del Vaticano. Pero seas religioso o no, este postre esponjoso a base de merengue te brindará una experiencia inolvidable. Si quieres probar esta receta en casa, debes comenzar preparando merengue y bizcochos de soletilla, además de crema batida de café.
5. Marillenknödeln (empanadillas de albaricoque)
Los Marillenknödel calientes, hechos con requesón y cubiertos de azúcar y pan rallado, son otro plato austriaco que no te puedes perder. Fáciles y rápidos de preparar, siguen deleitando a grandes y pequeños. Para hacer tus propios Marillenknödel, simplemente mezcla mantequilla, azúcar, harina y requesón. Luego, toma los albaricoques, envuélvelos con la masa y sumérgelos en agua hirviendo. Déjalos cocer a fuego lento durante unos 10 minutos y retíralos. Después, derrite un poco de mantequilla en una sartén, añade pan rallado y fríelos antes de cubrirlos con azúcar. Un pequeño consejo: a los austriacos les encanta comer postre como plato principal, y este plato a menudo se consume como sustituto de una comida. Esto significa que tienes la excusa perfecta para disfrutar de tantos Marillenknödel como quieras…
6. Esterhazytorte (Pastel Esterhazy)
Otro clásico de los cafés vieneses tradicionales es la famosa tarta Esterhazytorte. Bautizada en honor al diplomático húngaro Pablo III Anton Esterhazy, se creó en Budapest, pero pronto se popularizó en Viena. Elaborada con capas y capas de crema de mantequilla y bizcocho cubierto con glaseado de azúcar blanco, sigue siendo una de las favoritas tanto de los austriacos como de los visitantes. Si quieres prepararla en casa, necesitarás paciencia: como cada capa debe hornearse por separado, seguro que pasarás un buen rato en la cocina.
7. Malakofftorte (pastel de Malakoff)
Si te encanta el tiramisú, este pastel te va a fascinar. Al fin y al cabo, sus ingredientes principales son bizcochos de soletilla y crema de almendras. Y lo que lo hace tan especial es que, aunque tiene una pinta impresionante, es sorprendentemente fácil de preparar: ni siquiera necesitas horno. Simplemente bate las yemas de huevo, la mantequilla y el azúcar, y añade las almendras molidas y la nata. Luego, procede como con un tiramisú, con la única diferencia de que mojas los bizcochos en leche en lugar de café. Te prometemos que lo más difícil será resistir la tentación de probarlo mientras lo dejas reposar en la nevera toda la noche.
8. Mohr im Hemd (pudín de chocolate al vapor)
El postre austriaco Mohr im Hemd ha sido objeto de bastante controversia. Para empezar, tanto Jacques Torres como Jean-Georges Vongerichten afirman haberlo inventado. Pero la cosa no quedó ahí: algunos activistas de derechos humanos afirman que el nombre es racista, ya que se puede traducir aproximadamente como "persona negra con camisa". Si bien el nombre y el origen pueden generar disputas, hay algo en lo que todos coinciden: probablemente sea el pastel de chocolate más chocolatoso que jamás hayas probado. Cocinado en agua y servido caliente, este delicioso postre suele consistir en pan rallado, azúcar, yema de huevo, almendras, crema y... mucho chocolate.
9. Salzburger Nockerln (albóndigas de soufflé)
Los Salzburger Nockerln son básicamente buñuelos con sabor a vainilla. Para rendir homenaje a la ciudad de Salzburgo, donde se inventó este postre en el siglo XVII, este ligero soufflé se suele presentar en tres montoncitos que representan las tres colinas que rodean la ciudad. Los Salzburger Nockerln son un plato que se puede disfrutar como postre o plato principal y generalmente se acompañan de alguna salsa de frutas. Para preparar tus propios Salzburger Nockerln, debes batir las claras de huevo con azúcar hasta que estén a punto de nieve. Luego, añade las yemas, el azúcar avainillado, la harina y la maicena, y vierte la mezcla en una bandeja para hornear con leche avainillada. Pero cuidado: una vez que saques los Salzburger Nockerln del horno, tendrás que comerlos rápido, antes de que se deshagan…
10. Tarta Linzer (Tarta Linzer)
Mencionada por primera vez en un libro de cocina hace más de 300 años, algunas fuentes consideran la Linzertorte como el pastel más antiguo del mundo. Si bien nunca sabremos si esto es cierto, una cosa es segura: ¡esta masa quebrada cubierta de mermelada merece la pena probarla! Para preparar tu propia Linzertorte, simplemente mezcla mantequilla, azúcar, levadura en polvo, harina, frutos secos, huevos, canela, ralladura de limón y extracto de vainilla. Una vez que la hayas dejado reposar en la nevera, solo tienes que extender tres tercios de la masa y cubrirla con mermelada, antes de añadir almendras picadas y cubrirla con la última capa de masa en forma de barra.
11. Bananenschnitte (pastel de crema de plátano)
Los Bananenschnitten son uno de los postres más irresistibles que jamás probarás: esponjosas capas de bizcocho intercaladas con crema y plátanos, cubiertas con una capa de chocolate. ¿Qué más se puede pedir? Para preparar el bizcocho, necesitarás mezclar claras de huevo, yemas, azúcar, leche, aceite, harina y levadura en polvo. Para la crema, deberás hervir un poco de leche y añadir maicena y vainilla, antes de refrigerar la mezcla. Luego, disuelve la gelatina en agua hirviendo, mézclala con la nata montada y el pudín frío. Una vez que hayas sacado el bizcocho del horno, extiende los plátanos y la crema por encima. Puedes optar por crear más capas de bizcocho, plátanos y crema, o mantenerlo simple terminando tu creación con una fina capa de salsa de chocolate derretido.
12. Krapfen (Donut austriaco)
Como parte de las celebraciones del Carnaval que tienen lugar cada invierno, a los austriacos les encanta disfrutar de los Krapfen, una especie de buñuelo relleno de mermelada de albaricoque. El punto culminante de estas celebraciones es el Martes de Carnaval, que los austriacos llaman Faschingsdienstag. Es el último día antes de que comience el ayuno pre-Pascua, y los Faschingskrapfen representan, por lo tanto, un último capricho antes de semanas de ayuno. Si bien incluso los lugareños suelen comprar sus Krapfen en la tienda en lugar de prepararlos ellos mismos, también se pueden hacer en casa.
12. Vanillekipferl (Galletas de vainilla)
Otro dulce de temporada que no te puedes perder son las numerosas galletas navideñas austriacas. Estas suelen ser horneadas por toda la familia en las semanas previas a la Navidad y luego se comen el día de la celebración. Normalmente sobran muchas después, por lo que se colocan en cada casa y se sirven a los invitados que visitan en los días posteriores al 24 de diciembre. Si bien hay muchos tipos diferentes de deliciosas galletas para elegir, las Vanillekipferl son, con mucho, las galletas navideñas más famosas: con forma de media luna, que se rumorea que se inspiró en los dos asedios turcos de Viena, estas galletas de vainilla cubiertas de azúcar son el dulce perfecto para cualquier día frío. Para hacer tus propias Vanillekipferl, necesitarás harina, azúcar, almendras, avellanas, mantequilla, yemas de huevo y extracto de vainilla. Pero ten cuidado: aunque hacer la masa es bastante fácil, conseguir la forma...
14. Buchteln (bollos de levadura austriacos)
Los Buchteln son un postre tradicional austriaco que se sirve caliente. Son una especie de bollos de levadura rellenos de mermelada, que suelen acompañarse de salsa de vainilla. Aunque normalmente se comen como postre, muchas familias austriacas también los consumen como plato principal. Para preparar tus propios Buchteln (o Wuchteln, como a veces se les llama), necesitarás mezclar leche, levadura fresca, harina, huevos, mantequilla y un poco de azúcar. Luego, forma bolitas con la mezcla resultante. Después de rellenarlas con mermelada de albaricoque, colócalas en una bandeja para hornear y déjalas levar en el horno. Se disfrutan mejor recién salidos del horno y cubiertos con salsa de vainilla.
15. Tarta Sacher
Ninguna lista de postres austriacos estaría completa sin este pastel, el más famoso de todos. Inventado en 1832 por el adolescente Franz Sacher, el Sachertorte se convirtió en un éxito de ventas en su mundialmente famosa pastelería Café Sacher. El pastel se hizo tan popular que incluso provocó una amarga disputa legal entre dos de los pasteleros más antiguos de Viena. Por suerte, la disputa se ha resuelto: mientras que el Café Sacher es el único lugar autorizado a etiquetar su Sachertorte como "original", su rival, la pastelería Demel, ha recibido permiso oficial para etiquetar su Sachertorte como "auténtica". Aunque la receta del Sachertorte "original" es un secreto bien guardado, aún puedes prepararlo y disfrutarlo: solo necesitas mezclar chocolate derretido, mantequilla ablandada y yemas de huevo. En un recipiente aparte, mezcla las claras de huevo con azúcar glas antes de añadirlas a la mezcla original. Añade un poco de harina.



