El paso crucial que evita que tu tabla de cortar de madera se seque
Una tabla de madera exige cuidados como desinfectarla tras cortar carne y limpiar ambos lados, y engrasarla ayuda a prevenir que se reseque, se agriete o se deforme.
Saber qué utensilios usar y cómo cuidarlos prolonga su vida útil. En el caso de las tablas de cortar de madera, se puede prevenir la deformación con técnicas adecuadas de lavado y secado, pero hay un paso que a menudo se olvida: engrasarlas.
Aceitar una tabla de cortar no suele ser una prioridad entre tantas otras tareas, como afilar cuchillos o curar sartenes de hierro fundido. Sin embargo, el uso diario y el lavado resecan la madera, provocando grietas y astillamientos. Los limpiadores agresivos, como la lejía, o sumergirla en agua pueden deformarla o agrietarla, y aceitarla ayuda a prevenir estos daños.
El engrasado también ayuda a prevenir el crecimiento bacteriano. Sorprendentemente, la madera resulta ser una opción más segura que el plástico para inhibir la proliferación bacteriana, y una tabla bien engrasada sella las zonas porosas.
El aceite que se utiliza no es aceite de cocina, sino aceite mineral apto para uso alimentario. También existen cremas para tablas de madera, y se puede usar cera de abeja o aceite de linaza. Incluso se pueden combinar: el aceite facilita la penetración en la madera, mientras que la cera actúa como barrera protectora.
Si la tabla es nueva, conviene curarla cuanto antes para que dure más. Si ya se ha usado, debe estar limpia y seca antes del tratamiento. La sal y el zumo de limón son ideales para limpiarla a fondo y eliminar olores, manchas y residuos. A continuación, vierte una cantidad generosa de aceite, unas cucharadas, hasta que parezca que hay demasiado. Frótalo con un paño durante unos minutos, retira el exceso y engrasa ambos lados. La tabla debe secarse en posición vertical, no tumbada. Tras la primera aplicación de aceite, bastará con aplicar capas más finas cada pocos meses.




