Una nueva investigación identifica formas de reducir las pérdidas de alimentos y mejorar la nutrición en Kenia
NAIROBI, Kenia, 8 de septiembre – Una nueva investigación ha identificado el almacenamiento en los mercados como una de las principales causas de pérdida de alimentos en Kenia, lo que pone de manifiesto la necesidad de una mejor coordinación del mercado y de soluciones comercialmente viables para reducir el desperdicio y mejorar el acceso a alimentos nutritivos.
Tras tres años de seguimiento de tomates, mangos y hortalizas de hoja verde oscura en los mercados mayoristas de Nairobi, se ha constatado que el almacenamiento es el principal punto de pérdida de volumen. Los datos, presentados el martes por TechnoServe, demuestran que los productos se deterioran durante el horario comercial y durante la noche en el mercado, en lugar de durante el transporte desde los proveedores regionales. Las pérdidas se concentran de forma desproporcionada en los grandes vendedores que manejan mayores volúmenes de existencias diarias. Como un sistema de alta presión bloqueado, el inventario no vendido se acumula en el mercado mayorista, deteriorándose durante la noche en lugar de distribuirse a través de la cadena de suministro. Cuando aumenta el volumen de pedidos diarios, el excedente al final del día se convierte en una pérdida directa, lo que pone de manifiesto una deficiencia estructural en la coordinación del mercado que el aumento de la producción no puede solucionar. El programa NutriSave, financiado por la Fundación Gates y el Ministerio de Asuntos Exteriores, de la Commonwealth y de Desarrollo del Reino Unido, analizó este deterioro junto con el Instituto Internacional de Investigación sobre Políticas Alimentarias. En la reunión de Nairobi también participaron socios como la Universidad de Agricultura y Tecnología Jomo Kenyatta y EDI Global. Sebastian Oggema, director interino de TechnoServe en el país, afirmó que los vendedores informales siguen siendo fundamentales para cualquier reducción viable de residuos, lo que requiere una inversión directa en su capacidad operativa. Reorientar este excedente exige intervenciones comercialmente viables, en lugar de modelos teóricos. El programa ha probado puntos de venta en mercados, incluyendo una alianza con Six Square Limited para transformar productos con imperfecciones estéticas en productos mínimamente procesados y listos para cocinar. Simultáneamente, se está utilizando la plataforma de entrega de comestibles Baba Mboga para conectar directamente a los vendedores informales con los consumidores, con el objetivo de liquidar el inventario de fin de día antes de que se eche a perder. Los investigadores advierten que es necesario un análisis riguroso de costo-beneficio para demostrar que estos modelos pueden escalar de manera rentable más allá de las fases piloto iniciales. El capital se dirigirá posteriormente a los procesadores y plataformas de entrega que puedan absorber este excedente con un margen fiable. El vendedor mayorista de productos crudos seguirá expuesto al riesgo del inventario nocturno hasta que las soluciones de almacenamiento en frío demuestren su viabilidad comercial.




