Matcha Rare Cheesecake (No Bake)
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- 75 g de galletas Graham (o galletas simples similares)
- 40 g de mantequilla (derretida)
- 1 cucharada de agua fría
- 1 cucharadita de gelatina en polvo sin sabor
- 200 g de queso crema (entero, ablandado)
- 150 g de yogur natural (o yogur griego)
- 2 gotas de esencia de vainilla
- 60 g de azúcar glas
- 175 ml de nata para montar espesa
- 2 cucharadas de matcha en polvo (más un poco más para espolvorear)
- Bayas frescas (decoración opcional)
- Hojas de menta (decoración opcional)
- Tritura 75 g de galletas Graham con tu método preferido. Machácalas con un rodillo para que queden gruesas, o tritúralas en un procesador de alimentos para que queden muy finas.
- Derrite 40 g de mantequilla y viértela sobre las migas. Mezcla hasta que no queden migas secas.
- Forra el fondo de un molde desmontable con papel de hornear y engrasa ligeramente los bordes con un poco de mantequilla. Vierte las migas en el molde y presiónalas para aplanarlas. Refrigera mientras preparas el relleno.
- Vierta 1 cucharada de agua fría en un recipiente pequeño resistente al calor y espolvoree 1 cucharadita de gelatina en polvo sin sabor por encima. Mezcle y deje reposar durante unos 10 minutos.
- Coloca 200 g de queso crema en un bol de vidrio y bate hasta obtener una mezcla homogénea. Si está demasiado espeso para mezclar, caliéntalo en el microondas durante 20-30 segundos para ablandarlo.
- Añade 150 g de yogur natural, 2 gotas de esencia de vainilla y 60 g de azúcar glas y bate hasta que se integren bien. Reserva mientras preparas la nata.
- Toma un bol grande, añade un puñado de hielo y coloca otro bol vacío encima. Mide 175 ml de nata para montar y vierte aproximadamente un tercio en el bol vacío. Tamiza 2 cucharadas de matcha en polvo y bate hasta que se integre.
- Añade el resto de la nata y continúa batiendo hasta que espese y forme picos firmes.
- Vierta la crema de matcha en la mezcla de queso crema y mezcle hasta que se integren bien.
- Calienta la gelatina hidratada en el microondas en intervalos de 20 segundos hasta que se derrita por completo, luego viértela en el relleno del pastel de queso y mezcla hasta que se distribuya uniformemente.
- Vierta la mezcla en el molde sobre la base de galletas y alise la superficie con una espátula. Cubra y refrigere durante al menos 8 horas, preferiblemente toda la noche.
- Retira del fuego y decora con una pizca de matcha en polvo, algunas bayas frescas y hojas de menta antes de servir. ¡Buen provecho!
Consulte el descargo de responsabilidad para obtener más información. ¿Se le antoja algo entre la refrescante tarta de queso con limón y la exquisita tarta de queso vasca caramelizada?
Esta tarta de queso matcha sin hornear, fácil de preparar, logra el equilibrio perfecto. Cremosa, ligeramente ácida y con un intenso sabor a matcha, ¡preparar postres de inspiración japonesa no tiene por qué ser complicado!
Tarta de queso Matcha Rare
- ¿Qué es? Tarta de queso matcha ligera, cremosa y con textura de mousse.
- Perfil de sabor: Terroso, dulce, cremoso.
- Por qué te encantará esta receta: Esta receta ofrece una tarta de queso cremosa y satisfactoria sin ser pesada, con el nivel perfecto de sabor a matcha y dulzura.
- Imprescindibles: Matcha en polvo de alta calidad, molde desmontable de 15 cm, batidora eléctrica.
- Nivel de habilidad: Medio
El pastel de queso sin hornear es la versión japonesa del pastel de queso tradicional. Se elabora con una mezcla de queso crema, nata montada y yogur que, en conjunto, crean un postre ligero y refrescante con una textura esponjosa, similar a la de una mousse.
Como esta receta de tarta de queso no lleva huevos ni requiere horneado, se le añade una pequeña cantidad de gelatina para darle estabilidad. ¡Es fácil de preparar y perfecta para esos días en los que no te apetece encender el horno!
Mi tarta de queso Matcha Rare combina los sabores dulces y ligeramente ácidos de una tarta de queso clásica sin hornear con los ricos y terrosos sabores del té verde matcha. ¡Un postre que los amantes del matcha no se pueden perder!
- Base: Para esta tarta de queso se utiliza una combinación clásica de galletas trituradas y mantequilla sin sal. Yo usé galletas Marie (también conocidas como galletas María en Estados Unidos). Si prefieres un sabor más dulce, puedes añadir un poco de azúcar a las galletas trituradas.
- Lácteos: El queso entero y la nata para montar (nata doble) son clave para obtener un resultado rico y cremoso. El yogur natural aporta ligereza y un ligero toque ácido que complementa el queso.
- Azúcar glas: Cuanto más fino sea el azúcar, más fácil será disolverlo en la mezcla. El azúcar glas también contiene un poco de almidón de maíz, que contribuye a su estabilidad.
- Gelatina: Una pequeña cantidad de gelatina en polvo sin sabor le dará mayor estabilidad a tu tarta de queso. Prefiero la gelatina en polvo porque es más fácil de usar en pequeñas cantidades.
- Matcha en polvo: Para los postres, usar matcha de buena calidad apto para uso culinario es ideal. Debe ser de color verde brillante y tener un aroma intenso que indique frescura.
Herramientas:
- Batidora eléctrica: Esta receta se puede preparar a mano, ¡pero una batidora eléctrica la hará más rápida y fácil!
- Molde desmontable: Para desmoldar fácilmente, lo mejor es usar un molde desmontable. Yo uso uno de 15 cm (6 pulgadas) para una tarta de queso pequeña pero alta. También puedes duplicar la receta y usar un molde de 20 o 23 cm (8 o 9 pulgadas).
- Tres recipientes para mezclar: uno para mezclar el queso crema, otro para batir la crema y un tercero para poner hielo y mantener la crema bien fría. Los recipientes de vidrio o acero son los mejores para batir la crema, ya que conducen mejor el calor (o el frío). También puedes enfriar el recipiente para obtener mejores resultados.
- Sustituto de la gelatina: Si prefieres una mezcla de tarta de queso espesa, puedes usar yogur griego en lugar de yogur natural. La textura y el sabor serán más intensos. Para mayor estabilidad, puedes usar agar-agar/kanten en polvo, pero recuerda que debe hervirse durante dos minutos para activar sus propiedades gelificantes. Prepara más cantidad de la necesaria y añade una cucharada a la masa de la tarta.
- Sin gluten: Sustituye las galletas Graham por tu alternativa sin gluten favorita.
¿Tienes problemas para encontrar ingredientes japoneses? ¡Consulta mi guía definitiva de sustitutos de ingredientes japoneses! Antes de empezar: enfría un bol para la nata y deja que el queso crema y el yogur alcancen la temperatura ambiente.
Engrasa ligeramente los bordes del molde desmontable y forra el fondo con papel de horno para desmoldarlo fácilmente. Empieza triturando las galletas con tu método preferido.
Si prefieres una base más dulce, añade unas cucharaditas de azúcar. Me gusta machacar las galletas con un rodillo para conseguir una textura crujiente e irregular, pero si las quieres muy finas, usa un procesador de alimentos.
Derrite la mantequilla y viértela sobre las migas, luego mezcla hasta que estén completamente empapadas. Yo uso una bolsa para congelar y masajeo hasta que se integren. Vierte la mezcla de migas en el molde y presiónala con una cuchara o un vaso de base plana.
Una vez bien aplanada, guárdala en el refrigerador hasta más tarde. Vierte agua fría en un recipiente pequeño resistente al calor y espolvorea la gelatina por encima.
Mezcla bien y deja reposar durante 10 minutos para que se hidrate. Si olvidaste dejar que el queso crema alcanzara la temperatura ambiente, colócalo en un recipiente apto para microondas y caliéntalo durante 20-30 segundos para ablandarlo. Bate hasta obtener una mezcla homogénea.
Una vez que esté suave, agregue el yogur, el azúcar glas y la esencia de vainilla. Bata hasta que se incorporen bien y reserve.
Toma dos recipientes para mezclar, agrega un puñado de hielo a uno y luego coloca el otro encima. Recomiendo usar recipientes de vidrio o acero para esto.
Vierte aproximadamente un tercio de la crema en el bol vacío y tamiza el matcha. Bate con una batidora eléctrica hasta obtener una mezcla homogénea. Si tienes una, también recomiendo usar un espumador de leche para deshacer los grumos de matcha, aunque esto es opcional.
Una vez que el matcha esté suave y bien mezclado, añade el resto de la nata y bate hasta obtener picos firmes. La firmeza de la nata es fundamental para la estabilidad de tu tarta de queso.
Vierte la crema batida de matcha en la mezcla de queso crema y bate hasta que se integren. Derrite la gelatina calentándola en el microondas en intervalos de 20 segundos hasta que se disuelva por completo y luego viértela en la mezcla del pastel de queso.
Si no tienes microondas, derrite la gelatina al baño maría (coloca el recipiente sobre una taza de agua recién hervida y revuelve hasta que se disuelva). Asegúrate de que la gelatina esté completamente derretida; cualquier cristal restante le dará una textura granulosa al relleno del pastel de queso. Mezcla hasta que se distribuya uniformemente en el relleno.
Vierta el relleno sobre la base de galleta y alise la superficie. Cubra y refrigere durante 8 horas, preferiblemente toda la noche. Una vez que esté completamente cuajado, espolvoree con matcha en polvo y decore con las frutas y/o hojas de menta de su elección.
¡Disfrutar!
- Enfría el bol donde vayas a mezclar para que la nata se monte más fácilmente.
- Para una mezcla perfecta, utilice queso y yogur a temperatura ambiente.
- Si olvidas ablandar el queso crema, caliéntalo en el microondas durante 20-30 segundos para ablandarlo.
- Tamiza el matcha y bátelo con una pequeña cantidad de nata para evitar grumos o motas.
- Batir la nata hasta que forme picos firmes; si no se bate lo suficiente, la estabilidad se verá afectada, y si se bate en exceso, la textura quedará granulosa.
- Derrite bien la gelatina para evitar que quede granulosa.
- Dejar enfriar durante al menos 8 horas.
Con estos sencillos consejos, ¡el éxito está garantizado cada vez que prepares este delicioso cheesecake de matcha! Refrigeración: En un recipiente hermético, de 3 a 5 días.
Congelador: No apto. Mi tarta de queso no cuajó, ¿qué hice mal? Hay varias razones por las que una tarta de queso poco hecha podría no cuajar.
La nata no se batió lo suficiente, no reposó lo suficiente o la gelatina se sobrecalentó. Para garantizar la estabilidad, bate la nata a punto de nieve, evita que la gelatina hierva y refrigera el pastel de queso durante al menos 8 horas.
¿Por qué el relleno de mi tarta de queso tiene una textura granulosa? Batir demasiado la nata puede crear una textura granulosa, así que deja de batir cuando alcances el punto de nieve firme.
Si la gelatina no se derrite correctamente, puede quedar granulosa, así que asegúrate de que esté completamente derretida antes de añadirla a la mezcla del pastel de queso. ¿Por qué hay motas verdes en mi relleno?
El matcha (té verde en polvo) no se disuelve por completo, sino que se dispersa en cualquier ingrediente con el que se mezcle. Además, tiende a formar grumos, por lo que recomiendo tamizarlo antes de agregarlo a cualquier mezcla para postres.
- Tarta de queso con limón poco hecha
- Brownies de matcha y chocolate negro
- Pastel de fresa
- Tarta de queso soufflé japonesa
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