La diversión ante todo: los jóvenes reescriben las reglas del enoturismo
En Wine Business se publicó un interesante artículo de Sarah Brown sobre los resultados de una encuesta titulada "Encuesta de WineGlass Marketing sobre el uso y las actitudes de los consumidores de vino".
Millennials y Generación X: menos clubes, más libertad
Mientras la industria vitivinícola se esfuerza por adaptarse a las nuevas generaciones utilizando estrategias obsoletas, el estudio realizado por WineGlass Marketing en colaboración con Quest Mindshare ha arrojado una luz reveladora sobre la realidad del consumo de vino entre los millennials y la generación X en los EE. UU., desmintiendo muchos estereotipos y delineando un futuro vitivinícola radicalmente diferente.
¿Quién bebe vino hoy?
Contrariamente a la creencia popular de que las nuevas generaciones no tienen interés en el vino, el 42% de los millennials y el 38% de la generación X afirman beber vino dos o tres veces por semana. Además, estos porcentajes representan un consumo constante o incluso mayor que el del año anterior. ¿La mayor sorpresa? No se conforman con vinos baratos. Los millennials están dispuestos a gastar 40 dólares o más en una botella de vino, lo que desmiente la idea de que sean menos adinerados o más ahorradores que sus predecesores.
Un nuevo modelo de Club de Vinos
El 80% de la Generación X y el 63% de los Millennials afirmaron no pertenecer a ningún club de vinos. ¿Los motivos? La falta de variedad y control, además del elevado coste económico. Estos datos invitan a la reflexión: es hora de que los clubes de vinos se reinventen para ofrecer la libertad y la flexibilidad financiera que buscan estas generaciones.
Vacaciones sí, educación no
La investigación también puso de manifiesto un cambio de interés hacia experiencias vinícolas menos formales y más relajadas. Entre el 20 % y el 25 % de los consumidores habituales de vino nunca han visitado una bodega, a menudo debido a las grandes distancias y a sus apretadas agendas. Sin embargo, cuando la visitan, los millennials y la generación X buscan un ambiente distendido, disfrutando de catas informales, visitas a las instalaciones de producción y espectáculos en vivo. Buscan placer y convivencia, no lecciones sobre taninos y terruño.
Hacia un futuro sostenible y digital
La presencia online se vuelve crucial: las recomendaciones de vinos entre amigos, las búsquedas en Google y las redes sociales son ahora prácticas habituales para estas generaciones. Susan DeMatei, presidenta y propietaria de WineGlass Marketing, insta a las bodegas a mejorar su presencia digital para llegar a un público más amplio y diverso.
En conclusión, si bien la industria vitivinícola puede parecer anclada en modelos tradicionales y elitistas, los millennials y la generación X están reescribiendo las reglas del juego. Con un gasto anual sin precedentes y una sed insaciable de experiencias auténticas y relajadas, es evidente que, para prosperar, la industria debe escuchar —y, sobre todo, comprender— estos profundos cambios.




