Guarniciones de patatas creativas, del puré a las tortitas de patata
Las patatas admiten guarniciones muy distintas, desde el puré con cebolla y beicon hasta las tortitas de patata de la cocina checa.
Las patatas se pueden simplemente hervir, pero también se prestan a preparaciones más creativas. El puré de patatas cremoso es especialmente popular entre los niños y suele servirse como guarnición con albóndigas o pastel de carne. Generalmente se prepara con patatas hervidas o asadas. Además de la versión clásica con cebolla y beicon, existen variantes menos conocidas, como las que llevan chucrut o queso parmesano. La nata, la leche, la mantequilla y diversas hierbas aromáticas le aportan un sabor delicado.
Las papas rellenas son una excelente opción: se hornean, se ahuecan y se rellenan. El relleno suele consistir en verduras, carne, tocino, champiñones, crema y hierbas. Otra opción es abrirlas y rellenar el hueco con una mezcla de ingredientes a elección. Para una guarnición rápida, las papas americanas se lavan bien, se espolvorean con una mezcla de especias y se hornean.
Las tortitas de patata son un clásico absoluto de la cocina checa. Sus ingredientes básicos son patatas ralladas, ajo, mejorana, huevos, harina, pimienta y sal. Las versiones dietéticas suelen sustituir la harina por avena y se hornean sobre papel vegetal para reducir la cantidad de grasa.
Otros acompañamientos comunes incluyen papas fritas, croquetas, carne curada, albóndigas y ñoquis.




