Por la mañana están fabulosas con leche, las galletas de mi abuela para mojar son increíbles
Perfectas para el desayuno, aromáticas y nutritivas: estas galletas para mojar son la solución ideal para empezar el día con sabor y sencillez.
Las galletas para mojar son uno de los dulces caseros tradicionales italianos más apreciados. Diseñadas para mojar en leche, té o café, estas galletas secas se distinguen por su textura firme pero a la vez crujiente, capaz de absorber líquidos sin deshacerse. Prepararlas en casa significa redescubrir el placer de las cosas sencillas, con ingredientes auténticos y fáciles de conseguir.
Esta receta de galletas para mojar te guía paso a paso para preparar unas galletas doradas y aromáticas, ideales para toda la familia. Desde el equilibrio perfecto entre azúcar y mantequilla hasta el horneado perfecto, cada detalle es crucial para lograr un resultado que realmente cumpla con las expectativas: crujientes por fuera y ligeramente suaves por dentro.
Ingredientes de la receta
- 500 g de harina 00
- 200 g de azúcar
- 100 g de mantequilla
- 2 huevos enteros
- 1 yema de huevo
- 100 ml de leche
- 1 sobre de levadura en polvo
- ralladura de limón
- una pizca de sal
Procedimiento de la receta paso a paso
- En un bol grande, vierte la harina tamizada junto con el polvo para hornear.
- Añade el azúcar y mezcla los ingredientes secos para distribuirlos uniformemente.
- Añade la mantequilla ablandada a temperatura ambiente y comienza a trabajar la masa con las manos hasta obtener una mezcla arenosa.
- Incorpora los huevos enteros y la yema, y luego añade la leche poco a poco.
- Aromatiza la masa con la ralladura de limón y una pizca de sal.
- Continúa amasando hasta que la mezcla esté suave, blanda pero no pegajosa.
- Transfiera la masa a una superficie de trabajo ligeramente enharinada y dele forma de panes.
- Corta los panes en trozos iguales, dándoles a las galletas la clásica forma alargada o ligeramente ovalada.
- Coloca las galletas en una bandeja de horno forrada con papel de hornear, dejando cierta distancia entre ellas.
- Pinta la superficie con un poco de leche para ayudar a que se dore.
- Hornear en un horno estático precalentado a 180 °C durante unos 20-25 minutos, hasta que estén dorados.
- Retirar del horno y dejar enfriar completamente antes de servir.
Estas galletas están listas para disfrutarse a cualquier hora del día, pero se disfrutan mejor en el desayuno o como merienda, acompañadas de una bebida caliente. Su sencillez es su mayor virtud: con solo unos pocos ingredientes, cuidadosamente seleccionados, se consigue un resultado que evoca los auténticos sabores de antaño. Prepararlas en casa también permite personalizarlas, por ejemplo, añadiendo vainilla o sustituyendo la ralladura de limón por ralladura de naranja. En cualquier caso, el resultado siempre serán unas galletas aromáticas, perfectas para mojar en un helado o un postre y compartir.




