Tomates secos
Los tomates secos al sol son una excelente manera de conservar el sabor de los tomates maduros para consumirlos más tarde. Primero se secan al sol y luego se secan a baja temperatura en el horno. El ajo, las hierbas y el aceite de oliva les aportan un aroma y sabor mediterráneos inconfundibles.
Ingredientes · Raciones 1 dose
- 2 kg de tomates
- 4 dientes de ajo
- 1 puñado de albahaca fresca
- 1 puñado de orégano fresco
- tomillo fresco al gusto
- bolitas de cilantro al gusto
- aceite de oliva según sea necesario
- sal
Método · 4 h 20 min
- Lava, seca y corta los tomates en trozos del mismo tamaño. Colócalos en una sola capa, con el lado cortado hacia arriba, sobre bandejas para hornear y sazona ligeramente con sal.
- Seca los tomates al sol directo en un lugar seco y bien ventilado durante aproximadamente 6 a 8 horas. Cubre las bandejas con una malla limpia y densa para que no toque los tomates y los proteja de los insectos.
- A continuación, seca los tomates en un horno de aire caliente a 50 °C durante aproximadamente 2 a 4 horas, según su tamaño y grado de secado. Los tomates terminados deben estar secos y flexibles, sin exceso de humedad, pero no duros ni quebradizos.
- Pela el ajo y córtalo en rodajas finas. Lava las hierbas frescas y sécalas bien.
- Coloca los tomates secos ya fríos en frascos limpios y secos y espolvorea con ajo, albahaca, orégano, tomillo o bolitas de cilantro.
- Vierta aceite de oliva sobre el contenido de los frascos de manera que los tomates queden completamente sumergidos. Cierre bien los frascos y guárdelos en el refrigerador.




