2 de octubre de 2026 · Vol. XXXIV · № 12.327 Recibe la cartaBuscarGuardados
THE APEX GASTRONOMY CHRONICLE
Comida La Lonja y el MostradorEl Teletipo El ÍndiceLa Redacción
LO ÚLTIMO
La Lonja y el Mostrador
Vino durante la dieta: Esto es lo que realmente puedes beber

Vino durante la dieta: Esto es lo que realmente puedes beber

¿Cuántas veces nos encontramos cenando o tomando un aperitivo con amigos, con una copa en la mano y la sutil duda de que esa copa de vino esté saboteando silenciosamente nuestro progreso con la dieta?

A menudo tendemos a centrar toda nuestra atención y esfuerzos exclusivamente en la comida, olvidando que incluso las bebidas alcohólicas que llevamos a la mesa aportan una cantidad significativa de energía, capaz de obstaculizar nuestros objetivos de bienestar.

La verdadera cuestión, cuando se trata de perder peso o mantener el control diario, no es si debemos eliminar por completo el alcohol de nuestra despensa, sino cuánto podemos beber sin comprometer los sacrificios que hemos hecho durante la semana.

El peso oculto del alcohol entre las calorías y el metabolismo

Si bien el vino representa un elemento cultural y social inviolable de nuestra tradición, no está exento de energía: un gramo de alcohol aporta aproximadamente siete calorías, una densidad energética solo superada por la de la grasa pura. Sin embargo, el principal desafío durante un programa de pérdida de peso no reside únicamente en el recuento total de calorías, sino en la forma específica en que el cuerpo procesa esta sustancia dentro de los procesos metabólicos.

Cuando bebemos, el hígado prioriza la eliminación del alcohol, ralentizando temporalmente la oxidación de otros macronutrientes. Este mecanismo implica que la ingesta de energía se gestiona de forma diferente, aunque no existen fórmulas rígidas y universales que se apliquen a todos. La tolerancia individual y la respuesta biológica varían profundamente según el sexo, el tamaño corporal y la frecuencia habitual de consumo.

Cantidades moderadas y categorías que deberían evitarlo

Las recomendaciones nutricionales aconsejan un consumo moderado —aproximadamente un vaso al día para las mujeres y un máximo de dos para los hombres, que debe consumirse estrictamente durante las comidas principales para ralentizar la absorción— lo que no necesariamente compromete el equilibrio de una dieta equilibrada.

Es fundamental distinguir entre el consumo responsable y las situaciones en las que se debe evitar por completo el alcohol: las mujeres embarazadas o en período de lactancia, las personas que se someten a terapias farmacológicas específicas o aquellas con afecciones hepáticas o médicas específicas deben evitar por completo el alcohol por razones de seguridad y salud.

En conclusión, disfrutar de una buena copa de vino no perjudica la pérdida de peso, siempre y cuando se considere un placer esporádico y se incorpore de forma inteligente a la vida diaria.

Más La Lonja y el Mostrador