El clima pone a prueba la calidad de la cosecha de pistachos españoles
Víridi Horizons, el operador español integrado verticalmente especializado en el sector del pistacho, prevé que la cosecha española de esta campaña se sitúe entre las 12.000 y las 14.000 toneladas en una campaña marcada por el aumento progresivo de la producción nacional, unas perspectivas inicialmente estables para los precios y, sobre todo, por el reto de preservar la calidad de la fruta tras el cambio en las condiciones meteorológicas registrado en las últimas semanas.
Víridi Horizons, el operador español integrado verticalmente especializado en el sector del pistacho, prevé que la cosecha española de esta campaña se sitúe entre las 12.000 y las 14.000 toneladas en una campaña marcada por el aumento progresivo de la producción nacional, unas perspectivas inicialmente estables para los precios y, sobre todo, por el reto de preservar la calidad de la fruta tras el cambio en las condiciones meteorológicas registrado en las últimas semanas.
Esta estimación supone una ligera reducción respecto a las previsiones iniciales para la temporada, que anticipaban una producción superior a las 14.000 toneladas. No obstante, la cifra final dependerá de las condiciones meteorológicas y del peso final del grano.
“La campaña se había desarrollado casi a la perfección hasta hace poco, con buenas condiciones durante la floración y un excelente desarrollo vegetativo. Sin embargo, el descenso de las temperaturas, el aumento de la humedad y las lluvias de las últimas semanas han cambiado el panorama y nos obligan a extremar las precauciones para garantizar la calidad del producto”, explica Ignacio Soler de la Azuela, director técnico de Víridi Horizons.
Soler señala que estas condiciones aumentan el riesgo de enfermedades fúngicas y los consiguientes problemas de aflatoxinas, lo que convierte el manejo de la fruta, desde la cosecha hasta el procesamiento, en un aspecto crucial de la temporada. Por lo tanto, será fundamental realizar las operaciones de pelado y secado correctamente y dentro de los plazos adecuados para preservar la calidad de la cosecha.
La campaña de este año también presenta la particularidad agronómica de que el ciclo del pistacho se adelanta entre siete y diez días. "Tanto la floración como la maduración se han adelantado aproximadamente en esa cantidad, en consonancia con la tendencia a una floración más temprana que se ha observado en los últimos años", explica.
Los precios se mantienen estables a la espera de la cosecha internacional.
En lo que respecta a los precios, el escenario inicial se basa en niveles similares a los de la temporada anterior, si bien su evolución estará condicionada por la producción internacional, las existencias existentes y la capacidad exportadora de los principales países productores.
Las estimaciones de la compañía apuntan a una reducción de al menos el 40% en la producción estadounidense, que podría llegar al 50%, principalmente debido a la intensa ola de calor durante la floración, que dificultó el cuajado de los frutos, y a las restricciones de agua. El impacto en los precios también dependerá de las existencias de temporadas anteriores y del desempeño de las exportaciones, especialmente a China.
Víridi Horizons también prevé que la oferta de otros productores importantes podría disminuir este año. Por ejemplo, se espera que Turquía registre una producción menor, de alrededor de 200.000 toneladas, debido al ciclo de fructificación alterno del cultivo, agravado por el granizo, las olas de frío y las fuertes tormentas. Mientras tanto, se proyecta que la producción en Irán sea de alrededor de 150.000 toneladas, significativamente afectada por problemas de salinidad en sus campos y desafíos geopolíticos, de producción y comerciales.
España acelerará su producción en los próximos años.
Más allá de esta campaña, Víridi Horizons cree que la gran transformación del sector del pistacho español se producirá en los próximos años. Actualmente, España cuenta con unas 90.000 hectáreas plantadas de pistachos, de las cuales aproximadamente el 20% están en producción, lo que significa que existe un volumen significativo de plantaciones jóvenes que irán entrando gradualmente en el mercado.
La empresa prevé que este crecimiento se acelere, sobre todo cuando las plantaciones establecidas en los últimos cinco o seis años alcancen la madurez productiva. Estas plantaciones se caracterizan por su mayor tamaño y tecnología más avanzada. «En los próximos tres a cinco años, veremos una aceleración significativa en la entrada en producción. Cuando estas fincas jóvenes alcancen su plena capacidad productiva, observaremos incrementos muy importantes en la cosecha española», pronostica Soler de la Azuela.
Este aumento de la oferta coincide con la creciente demanda internacional y el uso cada vez mayor de los pistachos como ingrediente en diferentes categorías de alimentos, lo que abre nuevas oportunidades para la industria procesadora española.
Para Víridi Horizons, el reto ahora reside en garantizar que el aumento de la producción no se vea afectado negativamente por la calidad. «El principal riesgo este año no es tanto el precio como la manipulación del pistacho. España está consiguiendo que su producto sea reconocido por su calidad, y debemos ser capaces de cosechar, transportar y procesar volúmenes cada vez mayores manteniendo esa distinción», concluye el director técnico de Víridi Horizons.




